Los Italianos

Tengo 34 años igual que mi mujer llevamos casados diez años y en cuestión de sexo nos gusta desde siempre hacer de todo.

Ella esta bien conservada a pesar de que tenemos dos hijos buenos pechos,culo y pelo moreno.Yo también me conservo bien.

Hace dos meses le dejamos los niños a mi madre y nos fuimos de fin de semana al sur de nuestra isla.Llegamos al hotel el viernes por la mañana nada mas llegar bajamos a la picina.Mi mujer hace top less y usa taparrabo después de unas horas se pusieron en la hamaca al lado de la nuestra dos chicos muy atractivos.Yo notaba como miraban a mi mujer cada vez que yo me despistaba.Uno tenia un buen paquete metido en el bañador y mi mujer lo miraba de vez en cuando.Nos pidieron fuego un par de veces hasta que nos fuimos y nos despedimos con una sonrisa.

Ya en la habitación le saque a mi mujer la conversación de lo grade que era el paquete del italiano y ella me dijo que era una pasada.Yo se que ella le gustaría probar una polla como aquella pues cuando vemos películas porno esas hermosas pollas la ponen a cien y terminamos follando como locos y es normal ya que yo tengo una polla de 16cm que es la única que ella había probado.

Al día siguiente volvimos a coincidir y me atreví a entablar conversación con ellos.Hablaban bien el español pues según nos contaron llevaban dos años viniendo a la isla de vacaciones el de la polla grande se llamaba Giovanni y el otro Gero.

Por la noche nos vimos en al discoteca después de varias copa Giovanni me dijo que tenia una mujer muy guapa no se si por las copas o por las ganas de que mi mujer probara aquella polla le dije que si le gustaría acostarse con ella.El se quedo de piedra pero me contesto que si yo no tenia problema el tampoco pues estaba muy buena.

Yo sabia que había llegado el momento que había hablado en mas de una ocasión con mi mujer y ella siempre dijo que tendría que ser algo sin esperar.Giovanni se animo y saco a mi mujer a bailar hubo un momento en que note como el le pasaba su polla bien empalmada por su cuerpo cuando se pegaban al bailar.Sobre las dos de la mañana Giovanni nos dijo que nos tomaramos una copa en su habitación yo acepte y mi mujer me dijo que pasáramos primero por la nuestra.

Cuando llegamos me dijo que Giovanni la había rozado con la polla dura y que se había excitado mucho y que no fuéramos a su habitación y que me la follara.Le comente lo que le había dicho a Giovanni después de dudar me dijo que a lo mejor había llegado el momento de que la viera follandose otra polla si era lo que yo deseaba le dije que no pasaría nada que ella no quisiera.

Llegamos a la habitación y nos tomamos unas cuantas copas mas en un momento Giovanni invito a mi mujer a bailar había puesto algo de música.

Vi como le cogió las nalgas a mi mujer apretándola para que sintiese toda su polla Gero alucinaba con lo que veía se unió al baile mirando hacia mi buscando la aprobación que le di con un si de mi cabeza.

Mi mujer se fundió en un gran beso con Giovanni mientras gero le sacaba las braguitas por de bajo de su falda este se a gacho y el empezó a comer las nalgas mientras el otro le quito la camisa el sujetador y le comía las tetas los gemidos de mi mujer creo que se pudieran oír en todoel hotel.

Ella le quito al ropa a Giovanni y una vez que libero aquella polla de 23cm y unos huevos descomunales se la empezó a comer como si lo hubiera estado esperando toda su vida.Gero se desnudo y también le dio su polla a comer era de 17cm algo gruesa.

Yo al ver todo aquello estaba con la polla en la mano haciéndome una paja como el que ve una peli porno pero con mi mujer de estrella.El primero en metersela fue Gero no le costo pues la raja de mi mujer estaba tan húmeda que se veía caer su leche por los muslos.Mientras esta seguía mamando el pollaso de Giovanni después de un rato tubo un orgasmo como nunca.

La escena era una pasada mi mujer disfrutando como una loca mientras yo me tocaba la polla que había estado a punto de correrse un par de veces.

Giovanni se sentó en el sofá ella se coloco en sima y con su mano llevo aquella hermosa polla hasta le entrada de su coño le dijo a Giovanni que ella se lo fallaría y que no la invistiera con fuerza hasta que ella se lo pidiera.Poco a poco su coño se fue tragando a aquélla polla con la que tanto había soñado cuando veíamos las pelis pornos cada vez mas rápido mientras Gero también se tocaba una paja en un sillón viendo al cabalgada que le pegaba mi mujer a su amigo ella ya había tenido otro descomunal orgasmo cuando le pidió a Giovanni que se la metiera toda con fuerza el empezó a embestirla con una fuerza increíble yo veía como entraba y salía aquellos 23cm del coño de mi mujer mientras que los golpes de aquellos hermosos huevos contra sus nalgas hicieron que me viniera en una corrida como nunca.Al momento Giovanni y mi mujer llegaron también juntos a un orgasmo genial y ella se quedo tirada sobre el. Gero se acerco por detrás pero mi mujer le dijo que su culo era solo para mi el pidió entonces una mamada cosa que ella no le negó corriéndose este en su boca.

Al rato nos despedimos hasta el día siguiente pero lo que paso ya lo contare si el relato es del agrado de todos ustedes.
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Noche muy caliente en Cancún

Hay algunos momentos que quedan grabados en la mente. Uno de ellos fue el viaje que hice a Cancún con Leticia que era mi enamorada hace ya 2 años. Con los recuerdos de hoy voy a tratar de explicarles esa noche candente que tuvimos.

Leticia era una chica muy guapa, tenía 28 años, medía mas de 1m70, con unas bonitas piernas que a ella la gustaba mostrar con sus minifaldas que siempre llevaba y que dejaban a mas de uno con la boca mas que abierta. Sus senos no eran tan grandes pero también ellos estaban puestos en la mira y con sus pelos largos que cubrían parte de ellos hacían de Leticia una mujer muy sexy. Ella lo sabía y sabia así moverse de una manera muy particular que gustaba a cualquier hombre que quisiera buscar un momento de lujuria visual.

Para mi, podía mas que verla sino aprovechaba siempre en cualquier lugar acariciar sus piernas para subir lentamente bajo su falda (elle siempre consentía abriéndose) y pasar mi mano y llegar a tocar su vulva, acariciarla lentamente hasta poner un dedo, dos y en momentos muy acalorados empujar toda mi mano dentro de ella. Estos momentos se repetían siempre con nuestro más gran gusto en los ascensores, en el cine, en los restaurantes y cuantas veces en mi auto en el centro de la ciudad rodeados de muchos autos y personas. Me olvidaba decirle que a Leticia le gustaba mucho que la vean haciendo cosas “indebidas”, tanto que a mi a veces me daba cierto temor ya que ella, después de estos preludios con mi(s) manos, estaba tan caliente que se olvidaba de todo a su alrededor. No tenia ningún reparo en abrirme el cierre de mi pantalón y coger mi pene en su boca, cuando yo manejaba y que los hombres, viendo muy bien lo que pasaba, alrededor de mi auto, me saludaba haciendo signos de victoria o las mujeres en los semáforos que miraban haciéndose las que no habían visto nada... Les puedo decir que estos momentos eran inolvidables, sabia chuparme el pene de una forma mas allá del éxtasis. De ahí quizás me vino las ganas de lo que debía contarles sobre mi viaje a Cancún: Sabía chuparmela pero quería saber si sabía también chuparselas a otros hombres.

Llegamos a Cancún en un hotel con el sistema de todo pagado, es decir que teníamos bebidas (con mucho alcohol) gratis durante todo el día y sabíamos aprovecharlas.

Nuestro primer día fue muy “cordial”, nos tiramos en la playa, repletos de piñas coladas y nos dábamos besos apasoneados en el mar. En la noche después de la cena en este bonito hotel, nos fuimos a la cama y tuvimos mucho sexo, empezando en la cama, siguiendo en el balcón y terminamos con la puerta abierta de la habitación, yo encima de ella en posición de perito, estando excitados por el posible vecino que podría pasar por ahí, No vimos a nadie, eso creemos...

La noche siguiente tenia que ser más candente, y sin decírnoslo, estábamos dispuestos a darlo todo. Fuimos después de los tantos tragos a la discoteca. Era un lugar pequeño, con mucha bulla repleto de gente de todos los países.

Un poco titubeando empezamos a bailar. Leticia llevaba una minifalda amplia, que cuando se movía dejaba a todos con las ganas de saber que mas había por ahí debajo. Rápidamente me pude dar cuenta que ella no llevaba nada por debajo lo que me calentó para pasar de vez en cuando mi mano bajo su falda y acariciar su trasero (también le gustaba que mi mano entre por ahí). Estaba yo muy excitado como ella, no podía esperar mas bailando, así que la jale a un sillón un poco alejado de la gente y le di mi pene. Supo muy bien que hacer con el, primero me lo lameo suavemente y mas y mas deprisa y después se cierto tiempo paso sentada encima mío, yo no podía mas y la penetre, tratábamos de escondernos con su falda pero había mucha gente que ya se había dado cuenta de lo que hacíamos. Aunque en Cancún muchas cosas se pueden hacer, tuve que parar esto y decirle que se calme. Parece que ella quería mas ahí mismo por lo que se disgusto, jalo su falda y se fue al bar que estaba a pocos metros de nosotros.

Yo podía ver de ahí que conversaba con el barman, haciendo poses, sonrisas muy directas que al principio no me disgustaban, por lo que fui a sentarme con ella en la misma barra. Conversamos los tres de una manera muy simpática y empecé a pensar que Leticia quería algo o alguien más que yo para esta noche. Esta idea me pareció que podía darnos un placer diferente y deje a Leticia libre a sus deseos. Estuvimos cerca de 2 horas en el bar conversando, siempre yo al lado de ella tocándola por debajo de su falda y ella siguiendo hablando con pequeños cortes de sonrisas que tenían que ver con la profundidad de mi mano dentro de ella. El barman parecía todavía muy tímido y es lo que nos gustaba. Le pregunte lo que hacia después de cerrar la discoteca y me dijo que estaba libre para ir a otros sitios por Cancún.

Nunca habíamos tenido sexo con otra persona pero los dos lo deseábamos sin decírnoslo. Juan, el barman, no era nada guapo, era chico un poco barrigón pero nos caía muy bien. Fuimos, con Juan a la salida de la discoteca a pasear por la vereda a lo largo de la playa. Eran ya las 4 de la mañana y no había nadie por ahí. Me senté en unos de los bancos que estaban frente al mar y jale Leticia contra mi dejando espacio para Juan que se sentó al momento junto a nosotros.

Leticia había tomado mucho como yo y estaba completamente desinhibida. Esa noche se le podía hacer todo lo que uno quisiera. Empezamos a besarnos, a lamernos la lengua, la cara, el cuello. Tenía una camisa con tres botones abiertos que permitía a mi mano pasar y sacarle el sostén para tocar sus tetas. Tenia los pezones muy duros y cada vez que los tocaba Leticia con los ojos cerrados y la cabeza hacia atrás hacia un largo suspiro que me excitaba mas y mas. Olvidando la presencia de Juan, empecé al succonear sus tetas con mi lengua dejándola a mitad desnuda. Sentada, una de mis manos paso por debajo de ella dentro de su falda, mi dedo daba vueltas alrededor de su ano, ella se levantaba un poco para dejarme poder introducir poco a poco un dedo.

Con mi otra mano pase debajo de su falda por delante para introducir mi pulgar dentro de su vagina mojada y caliente. Así con mis dos manos la tenia rodeada, introduciendo mis dedos mientras que ella gritaba de placer. En uno de estos momentos, vi a Juan que estaba ahí al lado, mirándonos tímidamente.

En ese instante tome la cabeza la mano de Leticia y la puse encima del pantalón de Juan ahí donde ustedes se imaginan.Para empezar tuve que mover la mano de Leticia que estaba solamente pensando en su placer personal.

Juan, con lo que estaba pasando se calentó y abrió el cierre de su pantalón y tomo la mano de Leticia para que ella tome su pene que estaba ya listo para todo... Leticia rápidamente entendió, y de arriba hacia abajo con movimientos muy fuertes le daba todo el placer a Juan. Para seguir más allá, voltee a Leticia para que se encuentre de rodillas encima del banco y le empuje la cara encima del pene de Juan. Ella estuvo completamente de acuerdo, lo tomo en su boca y lo lamió hasta el fondo de su garganta. El cuerpo de Leticia estaba ardiendo. Se movió, jalando su falda hacia atrás para que su culo se quede bien visible delante de mí mientras que seguía con su boca dándole todo a Juan.

Yo ya estaba listo para penetrarla. Empuje mi pene dentro de su vagina caliente y seguimos un buen rato así. Juan sentado con su pene en la boca de Leticia y yo con mi pene que iba y venia por detrás de Leticia. Ella gritaba “Mas, Mas” ...“Tómame mi culo”...“soy para ustedes dos”...“Soy una puta que le gusta que se la metan”.

Estaba y estábamos totalmente descontrolados. Para tratar de darle aun mas placer, quería que este llena por todos lados por lo que introduje mi dedo dentro de su culo. Ella se abrió más para facilitarme esto, lo que me permito poco a poco llegar a introducirle tres dedos dentro de su culo mientras seguía metiéndole mi pene en la vagina. Juan al poco rato no pudo más y exploto dentro de la boca de Leticia. Yo seguía dándole con más fuerza, jalándola de los pelos para que grite mas placer.

Juntos llegamos a sentir un momento fuerte para terminar yo encima de ella tirados sobre el banco. Juan había desaparecido.

Fue una noche en Cancún. Una de estas noches que no te olvidas...
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Gracias abuelito


Ese bigote, ese rostro tosco y aquellas fachas no volverian a pasar inadvertidas para mi.

mi abuelo (q.e.p.d.) era camionero, toda su vida lo fue. a decir verdad nunca tuve una buena relacion con el, yo siempre supe que me gustaban los hombres, y el parecia odiar todo eso. creo que yo le tenia miedo y ese miedo se convirtio en coraje cuando creci, debe ser porque de alguna manera me sentia rechazado. pero un dia todo cambio. decidi dejar la universidad y mi madre pego el grito en el cielo y se lo conto a todo el mundo.


-ponlo a trabajar, que le chingue para que vea lo que es ganarse la vida-.

fue lo que mi abuelo dijo al respecto. en ese momento aquel coraje que sentia hacia el se convirtio en odio. mi abuelo tiene un criadero de animales y mi madre le pidio que me llevase a traaajar con el al dia siguiente, yo estaba furioso, pero de nada sirvio ya estaba decidido. y asi fue, al dia siguiente, el viejo paso a recogerme y no tuve mas remedio que irme con el. en el trayecto el viejo trataba de hacerme platica. pobre, yo pensaba, hacia tiempo que mi abuela se habia ido a vivir al extranjero
porque ya no pudo soportar su caracter. debia ser dificil no tener con quien platicar, pero en fin el se lo busco.

-y que ya tienes novia?.-

me pregunto de pronto el viejo.

- no, no tengo.

- no te gustan o que?-

- ese es mi problema y no te importa-. le dije en tono de burla.

- que genio tienes, y si me importa, si eres marica yo te puedo conseguir quien te llene el culo de leche.- me dijo burlandose.

- a si?, y a quien segun tu?.- le respondi.

- entonces eso es lo que quieres, eres marica y quieres que te metan la verga-. me dijo cinicamente.

- no te preocupes abuelo, a tu edad no creo que puedas.- se le subieron los colores al rostro y me dijo furioso y orgulloso:

- en cuanto lleguemos te voy a romper el culo que no te van a quedar ganas de hablar.- me dijo groseramente.

yo ya no le respondi, me puse muy nervioso, no podia imaginar que pasaria cuando llegaramos, sentia que algo recorria todo mi cuerpo, estaba exitado, yo tenia 16 y aun era virgen. gire mi cabeza para ver hecharle una mirada al viejo y me sorprendi, por primera vez no vi a mi abuelo, vi a un hombre maduro que estaba super cachondo. traia puestos unos jeans vaqueros ajustados, (de esos lisos y brillosos), de color azul oscuro, unas botas desgastadas por el uso rudo y una camisa blanca desbotonada, que le quedaba muy ajustada por su complexion, y dejaba al aire libre su barriga y su pecho peludo y lo hacia transpirar. sus labios suaves y carnosos, rodeados de un sexy bigote y una prominente barba, que realzaba su virilidad, tenian un gesto de enojo. me senth mal por haber herido su orgullo y quise arreglarlo, me deslice hasta que dar junto a el, puse mi mano sobre su entrepierna y le dije:

-perdoname papi, nada me gustaria nada mas en este momento que mamarte la verga y tragarme tu lechita-.

no dijo nada, pero su verga empezaba a reaccionar a los suaves movimientos de mi mano. yo me sentia realizado, se sentia tan rico, la tela lisa y brillosa de su pantalon facilitaba el deslice de mi mano sobre aquel bulto caliente que ya estaba despierto. salimos de la carretera para tomar el camino hacia el rancho. me recoste sobre el hombro de mi macho para ir mas comodo y pude percibir un olor a hombre que me enloquecio y aumente el ritmo de los movimentos de mi mano... ( continuará)...

espero y empieces a emocionarte con mi relato, por ahora me despido, por favor escríbeme a mi correo
mens_lover@hotmail.com, quiero ser tu amigo; en especial si tienes las características de mi abuelo... o.k. hasta pronto.
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