Hola amigos de Sexy Cuentos. Después de leer cientos de relatos publicados en esta sensacional web, me atrevo a escribir y compartir con todos ustedes una de mis vivencias más placenteras y divertidas que me han sucedido en los últimos años. Comenzare diciendo que soy travestí de closet. Tengo 26 años, pero mi atracción por la ropa y comportamientos propios de una señorita datan desde hace mas de una década. Durante mi adolescencia esta condición tan particular fue casi imposible ser ignorada y mucho menos reprimida, así que después de asimilarlo con el paso del tiempo, opte por aceptarlo sin mas confusiones y culpas propias de este estilo de vida. Aquellas chicas (chicas travestis, porsupuesto) que se hayan detenido a leer estas líneas comprenderán perfectamente.
A diferencia de muchas colegas que comparten mi delirio por las medias, los brassieres, los tacones y toda prenda del sexo femenino, mi transformación en Jazmín sucede por lo general en la privacidad que ofrecen las cuatro paredes de una habitación. Debo confesarles, amables lectores, que hasta ahora no he experimentado la necesidad de salir al mundo como mujer, aunque admitiré que después de varios días, semanas, meses y años, suele ser monótono estar siempre frente a mi queridisimo espejo. ¡Cuantas imágenes tan lindas me ha ofrecido!Me remontare a mis tiempos de universitaria, podría decir... 1999, ¡y es que se conoce gente tan particular en las universidades! que al final, yo que me sentía un tanto "rara", fui opacada por el creciente numero de "freaks" habitantes de las aulas escolares, pero esa es otra historia. En aquel
entonces, tuve la oportunidad de hacer cierta amistad con un compañero de clase. Por motivos que solo los catedráticos entenderán, durante aquel semestre pasamos demasiado tiempo juntos debido a motivos escolares, claro esta; tiempo que sirvió para hacer innumerables viajes de la cafetería a la biblioteca, de la biblioteca a las aulas y de las aulas a nuestras
respectivas casas, donde compartíamos algo mas que el teclado de nuestras PC'S. Tanta convivencia nos llevo a crear cierto nivel de confianza entre nosotros, aunque no la suficiente para contarnos nuestros más oscuros secretos.
Recuerdo perfectamente la esena; él y yo sentados frente a la pantalla de la computadora tratando de escribir varias cuartillas, que, como era usual en casos de extrema urgencia, debieron ser copiadas y modificadas de la Encarta
para así mágicamente convertirlas al día siguiente en la calificación perfecta. Después de cumplir con las tan obligadas y tan arduas tareas, en ciertas ocasiones amenizábamos el restante tiempo libre con alguna película, música o hasta un par de copas, no del BRA, sino del BAR de la familia anfitriona.
Aquel día, Antonio se dedicaba a mostrarme un poco del material pornográfico descargado de Internet durante los días anteriores. Mucha lectura erótica, uno que otro vídeo (la velocidad de transmisión de datos no era tan buena en
1999, sin importar que tuvieras el ultimo grito de la moda tecnologica) y varios cientos de fotos, por lo general de sexo "normal", hombre/mujer, nada que no haya visto anteriormente, hasta que abrió una carpeta con imágenes de travestis, también conocidas como she-males en el ambiente del entretenimiento para adultos. Ya conocerán el contenido que intento
narrarles, mujeres bellísimas, altísimas, esbeltas, con la más fina lencería, encajes, látex, maquillajes sobrecargados, botas, zapatillas o sandalias de inmenso tacón y entre las piernas... no lo que tendría una dama, pero si lo que tendría una dama travestí, un majestuoso pene. Algunos flácidos, otros terriblemente erectos. En ese instante vaya que extrañe mi amado espejo, solo para ver mi expresión de sorpresa. Inmediatamente sospeche que me mostraba esas imágenes debido a que de una u otra manera se había enterado de lo que yo era, o deseaba ser, una mujer travestí, en toda la extensión y significado de aquellas dos palabras. Trate de suprimir mis nervios y mi ansiedad...
- Antonio... pero ¿porque tienes esto?, ¿acaso eres gay? - Dije en un tono que cubrió la primera impresión.
- No soy gay, pero, ¿cómo puedo decírtelo?
- Dímelo, sabes que puedes confiar en mi.
- Me gusta vestirme de mujer...
Así, sin rodeos de ninguna clase lo confeso. De esa frase surgió un discurso y un recuento de sus inicios en el travestismo. Sus comienzos usando la ropa de su madre y hermana, el abandono de su padre, la ausencia de una figura paterna, las dudas adolescentes, la falta de una identidad. Durante aquella confesión me sentí plenamente identificada con el, mis emociones estuvieron al máximo y no pude evitar decirle que sabia por lo que pasaba, ya que era un caso demasiado similar al mío.
- Te entiendo perfectamente porque yo comparto tus tendencias. - Me miro con sorpresa e incredulidad.
- A mí también me gusta ser mujer en la intimidad, desde hace algunos años. Mi nombre de chica es Jazmín -
- Y yo soy Yolanda - Era la cúspide de su confesión.
Era la primera travestí que conocía. Anteriormente había conversado vía e-mails, incluso por teléfono, con algunas otras chicas. Pero esto era diferente, era, insólito, tan insólito como dos personas encontrándose en un enorme desierto. Simplemente no lo creí. Ya más tranquilos, después de la sesión de revelaciones me comento:
- Quiero que me conozcas como mujer... y también deseo conocerte como tal. - Ant... Yolanda, me gustaría mucho tu propuesta pero ahora no traigo nada de ropa.
- Vamos a la habitación de mi madre, las dos podemos tomar algo de ahí.
Esperamos a que la madre de Yolanda saliera a trabajar como todas las tardes. Esos breves minutos se hicieron horas, no sabia si marcharme o quedarme hasta que escuche cerrarse la puerta y encenderse el motor del auto estacionado fuera de la casa de mi nueva amiga. Pocos instantes después entramos en aquel amplio dormitorio.
- Desnúdate... - Fue lo primero que expreso mientras ella hacia lo mismo.
Nos quitamos todo, y ya desnudas y en nuestra condición fem nos recostamos unos momentos y dimos paso a la charla habitual de mujeres. Después abrimos el closet, investigamos en todos los cajones disponibles, hasta que decidimos probarnos dos coordinados de bra y pantaleta, el de ella, negro, satinado y el mío blanco, con encajitos, pantaleta de pierna alta, delicadisimo y ambos propios de cualquier señora. Quedamos divinas. Todas las niñas travestis estarán de acuerdo conmigo en que usar esas dos prendas intimas tan básicas de cualquier mujer es lo máximo. Buscamos lo más sexy dentro de aquel armario y encontramos entre varias otras ropas de noche, una par de negligés, los cuales supongo que eran usados solo en "ocasiones especiales" por la señora de la casa, tras una breve insistencia de mi parte, los vestimos. Uno en color negro, demasiado transparente y adornado con encaje en los bordes, ajustado al cuerpo, el siguiente color melón, con
un corte en forma de V en la parte baja de este, al frente y atrás, dejando a los costados las piernas al descubierto casi en su totalidad, poseía una esencia tan seductora. Yolanda eligió el primero, que combinaba con el resto de su lencería. Seguimos con unas medias y unas sandalias de tacón, de las llamadas "mules".
Estabamos preciosas. Lo siguiente fue ir hacia el tocador a maquillarnos en tonos fuertes, completando el atuendo con piezas de bisutería y un poco del elegante y dulce perfume que se encontraba a nuestro alcance. Me senté en el taburete con Yola sobre mis piernas, estabamos en el cielo, en una tarde soñada por muchos años. Fue ahí cuando me beso en los labios, un beso correspondido, deseado, que nos condujo a la cama, donde nos tocamos todo, acariciándonos las piernas, en éxtasis entre beso y beso. Al poco rato las dos comenzamos a dar señales de excitación, estabamos erectas, disfrutándonos como nunca. Nos acariciábamos el clítoris, el pene, el pito, el miembro, la verga en pocas palabras, lo que nos daba tanto placer y
teníamos escondido bajo las prendas de mujer que orgullosamente portábamos en aquel fugaz momento. Yola deslizo los tirantes de mi brassiere y se fue hacia mis pezones, los cuales beso y mamo hasta el punto donde no pude mas y empece a demostrar mi calentura a base de una enorme cantidad de gemidos y frases que diría cualquier hembra lesbiana en celo. Mis pechos rojos, no solo producto de las caricias, sino del lipstick carmesí dejado sobre ellos... ¡el rojo siempre es el color de la pasión!. Le quite el negligé a Yola, dejándola en bra, panty, medias y tacones, acaricie sus pezones y todo su cuerpo, pero ella rápidamente me dijo:
- Ay, ya no aguanto, bájate la pantaleta por favor, que me urge mamártela.
- Bájamela tu cariño. - Respondí coquetamente y poniéndome en posición de perrita.
Yolanda hizo hacia abajo la mojada tela de encajes que me cubría mientras besaba con mucho cariño mis testículos, entonces me puse de espaldas y mire como ella mojaba sus labios mientras se dirigía hacia mi pene. Sentí sus húmedos labios mamarme, mi pene entrando y saliendo de su boca rápidamente sin cesar durante varios minutos ¡vaya que estaba urgida mi amiguita! Yo acariciándome mis pezones a la misma velocidad...
- Ay, ay, ay, ay, mmm... mi amor, corazón, me voy a venir.
Y paso lo que tenia que pasar... Estalle en un delicioso orgasmo, gracias a su traviesa boquita, llenándole la carita de ese liquido blanco que expulsamos las travestis en un momento como este. Posteriormente Yola se recostó, libero sus encantos, su verga que estaba paradisima y procedió a tocársela. Me gusto mucho observar como se masturbaba, mientras aun nos
besábamos, sus ojos entre abiertos, su rostro maquillado, frenéticamente subiendo y bajando la piel de su riquismo pene mientras gemía como toda una nena y balbuceaba que ya pronto terminaría, que se iba a venir maravillosamente, hasta que soltó toda esa leche que mancho su preciosa lencería.
Cabe mencionar que estabamos un tanto sucias de semen producto de ese par de orgasmos, así que le propuse a mi nena bañarnos juntas. Nos desnudamos nuevamente, encontramos un par de bikinis bastante pequeñitos que pedían a
gritos que nos los pusiéramos. Las dos en traje de baño, bra y tanguita, fuimos a la ducha. No había mucho espacio pero si el suficiente para enjabonarnos, acariciarnos, besarnos, comportarnos como chiquillas, hasta que me hinque frente a ella, desabroche su tanga y le hice sexo oral (no pensaba marcharme sin mamarle la verga) mientras me acariciaba mi clit al
mismo tiempo... Llegamos juntas al climax.
Pocos días después termino el semestre y Yola junto al resto de su familia emigro al vecino país del norte, lo que me tomo por sorpresa. Ahora sabia que uno de sus motivos para confesarse ante mí era precisamente ese, el que pronto se iría y si había reacciones negativas, nunca pasarían a mayores consecuencias. Fue una experiencia única y muy grata para nosotras, a pesar de que no llegamos a tener la relación sexual "completa", mediante el coito anal, pero experimentamos y tratamos de desenvolvernos como mujeres mas allá de los dominios de la cama. Afortunadamente, aun mantengo contacto con ella por
esta vía, incluso alguna vez nos mostramos nuestras cositas por la web cam y aunque nos escribimos de manera esporádica pero con cierta constancia, siempre nos gusta recordar aquella tarde; la ultima vez me comento que ahora viste de mujer con mas frecuencia, que incluso ya tiene novio y que probablemente comience a hormonarse. Seguramente, pronto estará hecha toda una dama y al igual que tu, anexando este relato a su vasta colección, ya que hace unos meses acordamos compartirlo con ustedes.
Es así como termina esta pequeña historia. Por cierto, soy de México Distrito Federal, de closet, delgada, no promiscua y con la intención de conocer a otra nena travestí con quien compartir vivencias, y si es la adecuada, porque no, escribir nuestra propia historia. Si eres señorita o señora tv, piensas y sientes femeninamente, escríbeme o agrégame a tus
contactos del Messenger para conversar. Muchisimos besos
Relatos porno Bueno, aquí os mando mi segundo relato erótico, esta vez refleja mi heterosexualidad, por si alguien dudaba tras mi otro relato llamado "Mi amigo gay".
Tengo unos veinte años y desde hace más de dos, soy entrenador de un club deportivo de mi ciudad. La historia que voy a contaros ocurrió aproximadamente hace un año. El caso es que desde que comencé a entrenar al baloncesto, me dediqué al equipo que ya estaba formado, de niños entre ocho y diez años, otro chico llevaba uno de más mayores, de entre once y trece, y el director del centro llevaba a los que tenían entre catorce y dieciséis. Todos estos equipos eran masculinos, pues siempre había sido muy difícil enganchar a niñas para que jugasen. Yo, después de mi entrenamiento me quedaba a ver a los mayores, pues quería aprender del director sobre como se llevaba un equipo (yo era nuevo). Así pues, tras los meses de invierno, empezaron a ir amigos y amigas de los jugadores entre catorce y dieciséis a verles entrenar, y puesto que no había mucha más gente, empecé a hablar con ellos, y poco a poco fuimos cogiendo confianza. De esta manera, cuando comenzó un nuevo año, logré que esas chicas que iban a verles hicieran un equipo, y como no, yo fui su entrenador. Las chicas tenían entre doce y quince añitos, es decir, justo la edad en que su cuerpo empieza a madurar, ya me entendéis. Normalmente, en el vestuario, ellas se vestían primero y luego yo entraba a decir la alineación y demás consejos.
El caso es que llegó un día en que tras el partido yo me quedé, como de costumbre, un poco más tarde de lo normal en el vestuario para recoger los balones y toda la basura que pudiéramos haber dejado por ahí tirada. Iba con los pantalones de árbitro (pues también soy árbitro y me tocaba pitar un partido después) y para quien no lo sepa, resulta que son bastante ajustados y de una tela muy fina. Así, mientras guardaba todo, encontré un sostén tirado en el suelo y lo guardé para después preguntar de quien era, en ese momento, entró Laura, una chica de mi equipo, rubia y delgada de tan sólo trece años, y me dijo que si había visto su sostén. Le respondí que sí y se lo dí e inmediatamente empezó a ponerselo sin quitarse la camiseta, sin embargo, yo me fijé en sus pechos (lo cual nunca había hecho), y me sorprendió ver que ya estaban bastante desarrollados, así que mi verga se estiró un poco. Laura se dió cuenta de que la miraba pero disimuló. Así, a medias de ponerse el sugetador, se abrió la puerta del baño, era la señora de la limpieza, y ambos nos asustamos de lo que pudiera pensar al verla poniéndose el sostén conmigo, por lo que en lo que entró el cubo y la fregona nos metimos los dos en la ducha para escondernos. Como apenas cabíamos ahí, yo estaba pegado a la pared y Laura delante mía con su culo tocando mi picha, con lo que esta se estíró hasta que Laura pudo sentirla. Para que la señora de la limpieza se fuera, encendimos el grifo, con lo que supo que estaba ocupado el vestuario y se marchó.
Tras esto, comenzamos a jugar con el agua, mojándonos el uno al otro, hasta que ella se acerca a mi, con toda la camiseta empapada de forma que los pezones se la trasparentaban y me dice, "anda, échate un poco de agua fría ahí abajo... que la tienes ardiendo", esto me dejó quieto, pero acto seguido noté como dirigía su mano a mi polla y tras desabrochar el pantalón la introducía bajo mis calzones, en ese momento comencé a besarla y abrazarla. Continuamos así un tiempo, en el cuál yo empecé a dirigir mis manos hacia sus pechos, por debajo de la camiseta. Me desabrochó la camisa y la retiró, empezando a chupar y besar mi pecho, mis pezones, la barriga... siguió así un rato mientras yo la acariciaba el pelo, finalmente decidió sacar mi pene del calzoncillo y comenzo a acariciarlo con las dos manos mientras lo miraba, como dudando, tras unos segundos, comenzó a pasarle la lengua, despacio, como si estuviera degustando un plato nuevo que no sabe si le va a gustar, después se introdujo la polla en su boca, se la sacó, volvió a metersela, me estaba encantando, llegado un momento me miró como preguntando algo, "ya falta poco", la respondí, y siguió más rápido, sin parar, hasta que toda mi leche se introdujo en su boca, "está rica", me dijo.
Tras esto volvimos a besarnos y después la recosté sobre el banco que había y la bajé sus pantalones, el chochete era lindísimo, apenas tenía pelo, y el que había era rubio, empecé a lamerlo, oí sus gemidos, empecé a sobarla el clítorix, la chupaba el coño a la vez que la introducía el dedo, era magnífico, para ella también, sus gritos me lo decían, así subí mi cabeza poco a poco, lamiendo su ombligo, sus pechos, sus pezones, su cuello... en ese momento cogí mi pene y lo dirigía hacia su vagina, entró rápidamente, estaba muy lubricada, sin embargo la dolió, y sangró un poco, pero ninguno nos dimos cuenta, era un momento demasiado bueno como para reparar en ello. La metí repetidas veces el pene mientras nos besábamos, así hasta que los dos nos volvimos a correr. Después de esto, ambos nos metimos a la ducha, juntos, y seguimos acariciándonos y demás. Tras no demasiado tiempo, entró su padre al vestuario y la llamó, ella la dijo que ya salía. "Ya nos veremos otra vez" me guiñó un ojo y se fue.
Aquella fue su primera vez pero volvimos a repetirlo varias veces.
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Hola espero y les agrade, ok. bueno yosoy un chavo de 17 años estudio, me gusta el soccer, el basquetball. unchavo normal, pero esto no es lo que quiero dar a resaltar.
Desdeque yo tenia doce años me gusta una tia que a esa edad vivia connosotros, esa tia no es hermana de mis padres, es tia politica, buenoresulta que a los doce años aproximadamente una noche mi mamá fue averla para ver que tal le quedaban los bra que le compro de encargo enel tianguis(mercado), pero yo no savia, muy campante fui a ver que eralo que hacian,(recalco que no savia lo que hacian), entrando a suabitación, en la entrada de esta ella tenia una cortina, de esas que sepuede ver etraves de ella, al estar frente de la cortina me sorprendiya que mi tia posava desnuda frente a su espejo enseñando esos duros ybien formados pechos con unos pezones grandes esquisitos mmm, solo derecordar se erecta mi pinga. ella no me veia ya que el reflejo de laluz del foco en la cortina no dejaba observar bien hacia el otro lado,cuando vi que se llevo la mano a uno de sus pechos acariciandoceloexitandoce, hay que ricura, para aclarar un poco mas las cosas ella esde estatura mediana, delgada, en ese entonces ella tenia 23 años,morena, huy! riquisima, bueno yo sorprendido me retire y desde entoncesno puedo borrar esa imagen de mi mente ese momento tan exitante al vera la persona que mas me exita.
Ya en la actualidad,resulta que un viernes nos visitarón, y mi tio le dijo a mi padre quesi lo ayudava a ver que era lo que pasaba con su camioneta,estaba yo enmi abitación viendo el futbool y ella yego a saludar, en ese momentoella vestia de mini blanca, top deportivo, y unas sandalias de andar,se veía deliciosamente buena, y me saludo. Paticamos un rato sobre misestudios y sus hijos, (que se quedaron por causas que ignoro), depronto grito mi mamá-Irene tu marido se acaba de lecionar un ojo, lobamos allevar al hospital, ¿te quedas con pedro a cudar la casaporfabor?- alo que ella contesto que si.
en ese momento salio un comentario sexi de ella, me miro y me dijo- piter
recuerdascuando me viste desnuda?- yo sorprendido conteste acintiendo con lacabeza, me dijo que ella no habia dicho nada ya que le exito que laobservara, y al forma en la que me le habia quedado viendo, también medijo que yo también le atraia que se le hacia muy atractivo, cuando sesentaba a mi lado en mi cama.
de pronto me beso lamejilla y me dijo que si era virgen yo no lo iba a negar le dije que noya que me masturvava penzando en ella, bueno entonces comenso adesvestirse frente de mi diciendo varias veses que hacia calor, enprimer lugar se quito la mini, en seguida el top, dejando aldescubierto sus torneados pechos morenos, yo exitadicimo me meti lamano al pantalon comenzando a sobar mi pinga, despues ella me dijoque le quitara la panti que traia pero con la boca ella de rodillas enla cama y yo quitandocela huy que exitante! acto seguido me dejo que lechupara su pepita bueno pepota que le metiera la lengua me decia, yomuy ovediente le hize caso cuando le metia la lengua ella se retorciasuavemente como en una danza indu frotandoze lpos pechos gimiendo ydiciendo que rico piter sigue hoo... asi hasta que se vino, en esemomento me dio un poco de asco pero, me sentia tan exitado que no lotome encuenta, depronto se bajo de la cama se recosto sobre mi y meempezo a quitar la ropa de una manera muy rica hasta que quede desnudoella agarro una regla que estaba encima de mi ropero me dijo que me laiva a medir yo me quede recostado esperando hasta que depronto grito 25cm wuay estas dotadito´piter despues le dije que- ya no te agas ymamamela- alo que respondio que por que tan agresibo depronto se lametio a la boca, yo penze que no le cabria toda pero mediante pasaba eltiempo mas la tragaba hasta llegar al tope y la sacava por que sentiaque se haogaba, me lamio desde la cabezita asta los testiculos dandounos pequeños pellisquillos con sus labios, hasta que no aguanto mas yse monto sobre mi y me empezo a galopar con unas gans de desacerme ygemia,- hay huy que rico ha que exitante ha piter que rica verga!¡-hasta que explotamos juntos pero mi sorpresa fue grande ya que alsacarsela se bajo y siguio mamandola para volver a paramela, ya una vesbien filudota se puso en 4 patas y me dijo -piter ni tu tio ha entradoes todo tuyo tomalo- y sin pensarlo 2 veses la penetre duro,ella gritaba duro,- piter gosame haora que puedes ha si haaaaaaaa. yono pude mas y me vine a causa de sus gritos dentro de su ano.
ella separo y me dijo lo agradecida que estaba por averle complido ya que sumarido no lo hazia frecuentemente se bistio se acerco y me dio un besoen la boca de esos besos que exitan y se fue a dar un baño.
fue fenomenal mi primera vez s, se me cumplio mi fantacia.
gracias,espero y les aya gustado, esto fue real y busco a otras mujeres oseñoritas que me cojan como lo hizo ella osi es mejo que perfecto viboen cuautla morelos mexico estoy dispuesto a todo.
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Hola, me llamo Julio Washington, mido 1.72m, 12x4 cm., tengo 16años, es mi primera vez que hago un relato de este tipo y pues buenoaquí les va:
Cuando era niño era un ignorante, pues nosabía nada de nada. Iba en el Zinder y un amigo me dijo -¿quieres quenos divirtamos?- yo le dije que –si, por su puesto- pero nunca meimagine que el niño tenía intenciones morbosas, de donde las aprendió,¿quién sabe? El dijo –desnudémonos- y yo pues me desnude el niño teníaun pené pues grandecillo para su edad, y me puso en 4 y me metió supequeño pené, de ahí yo le dije –me dejas saber como se siente- es pusoen 4 y se la metí, de seguro no sintió nada el tipo ese. Después comoiba a su casa (ya que éramos buenos amigos) fuimos atrás de su casa yme la metió, desde niño me llamo la atención el pené, pero nunca hetenido sexo de verdad con hombres.
En ese mismo lugarhabía un tipo ya adolescente y se llevaba con unos amigos míos, ellosse empezaron a agarrar el pené, pero el mayor no lo enseño. Despuéscomo estudiaba en la tarde, ya era de noche y yo andaba vagando y meacerque, ya no había nadie más que el y le dije –oye, ese rato porqueno enseñaste tu pené- y me dijo -¿quieres ver?- le dije –si-, se bajoel cierre, wow era la primera ves que veía un pené grande y delicioso,pero era un niño de primaria y no sabía nada de eso, le toque el penése sentía muy rico. Después me fui y el se fue hacia otro lugar yafuera de la escuela, era un lugar oscuro, justo allí el me hablo y selo agarre, que buen pené tenía el tipo me decía –míralo es peludito,grande- yo solo se lo agarraba no sabía nada del sexo oral y eso. Tresveces tuve en mis manos su pené, ahora si estuviese frente a mi no seque le haría.
De ahí me fui de ese lugar a otro más, cerca del anterior (volví a saber poco de él), allí mis padres tenían una tienda.
Como a los 13 años un tipo que trabajaba ahí con mis padres, no penséque fuera homosexual, ya que esta casado y tiene hijos, nos quedamossolos unos minutos el tipo me empezó a hablar bajito y me dijo –yo tequiero mucho- me saque de onda y el tipo me dio un beso cerca de loslabios, ese día no paso nada. Ya después al día siguiente nos quedamossolos unos minutos me beso, pero NO me gustó al contrario me dio ascoPORQUE el tipo NO me gustaba solo lo hice por mi calentura, no paso amás.
Mi familia no sabe que me gustan los hombres, pero creo ser bisexual yaque solo me he enamorado de chicas, nunca he amado a chicos, solo meatrae el sexo, sus músculos y su fanatismo a cualquier deporte.
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Hola soy yo otra ves sexyboy espero que les aya gustado mi primera historia.
Estaes una historia que me sucedió el año pasado, todo comenzó al inicio declases yo pensé que el año iba ser aburrido como siempre pero todocambio cuando entró el director con un nuevo.
Elera todo un adonis y yo estaba dispuesto a ser su venus, el director lopresento como LEO, era súper guapo y para suerte mía se sentó en otrasilla junto a mi, en ocasiones suelo ser tímido y fue una de esasocasiones en las dos primeras semanas ni siquiera le dirigí la palabratambién fue por que no me gusta dar el primer paso, lo único que supede el fue que entro al club de natación, a mí no me atraían losdeportes y mucho menos sabia nadar pero por el me uní al club, todoiba bien las 2 primeras clases en las cuales nos volvimos amigos el erael numero uno en el grupo y creo que yo era el último, con su shortpegadito se veía sexy y se le notaba que tenia una verga grande o almenos mas grande que la mía.
Cuando faltábamos 5 para que demos nuestras practicas le dijo a LEO que el nos tomara la prueba.
Erami turno yo me zambullí cuando estuve abajo me dio un fuerte calambreen el pie el cual no me permitió subir ya no recuerdo mas, lo que estaentre <<>> me lo contaron mis compañeros, <<LEO sedesespero al ver que no salía y se sumergió me saco en sus brazos y mecoloco en el suelo, apretó mi pecho mientras me decía querespirara>> con uno de esos apretones estaba semiconsciente perohabía algo que me impedía respirar bien entonces LEO se acerco a micara, puso su boca sobre la mía, me estaba dando respiración boca aboca, pero no solo era eso sino también sentí su lengua jugando con lamía, creo que fue eso lo que me hizo votar el agua, cuando reaccioné elprofesor estaba llegando un poco asustado yo pedí que no le avisaran amis padres, no le dije nada a LEO sobren lo que hizo, pero cuandoestuvimos solos en los vestidores le dije:
- porque me besaste
- (nervioso) solo te daba respiración boca a boca
- pues no sabia que en la respiración boca a boca entraba a jugar la lengua
se acerco a mi me tomo del polo y me grito en voz baja:
- si se lo dices a alguien te mato me entiendes idiota
yse fue....... esas palabras me dolieron mucho. Así yo decidí hacerlosufrir ahora que yo sabia que le gustaba, me retire del club todoscreyeron que fue por que casi me ahogo.
El díalunes empecé con los chupetines los cuales los chupaba como si fuerauna verga, veía de reojo como LEO me veía se excitaba con las lamidasque daba, por ratos se la tocaba, cuando tocaba hacer un trabajo depareja a escoger, el me preguntaba si podía ser mi pareja y yo lerespondía que no que ya tenia y hacia mis trabajos con chico guapo peroque no me gustaba, el se ponía celosísimo y yo me reía por dentro ¡soymalo! jajaja
Pero nos dejaron un trabajo en elque el profe escogió las parejas y adivinen con quien me toco, siacertaron con LEO, el estaba feliz y yo también pero me aguantaba lafelicidad.
Me dijo que fuera a su casa parahacer el trabajo, fui después de clases cuando toque el salió, pase yel cerro la puerta con llave yo le dije que porque la cerraba pues meincomodaba el me respondió que por seguridad pues por ahí habíanladrones, yo trate de quitarle la llave pero se la metió a la verga yme dijo que si la quería que la saque cuando yo quería salir por lapuerta de atrás me jalo tropecé y lo jale conmigo, caí boca arriba y elencima mío y en un rápido movimiento me sujeto de las muñecas y me dijoya no te me vas a escapar yo quise soltarme entonces me beso yo nocorrespondí a su beso y le mordí el labio inferior, estaba sangrando memiro fijamente y me volvió a besar pero con mas pasión y ya no me puderesistir empecé a acariciar su espalda, cambiamos de posición ahora yoestaba arriba el tocaba mis nalgas mientras yo le sacaba el polo elestaba abriendo me las nalgas cuando parecía que me iba a undir un dedome dijo que fuéramos a su habitación, subimos me echo sobre la cama mesaco el polo , el pantalón los calzoncillos cuando parecía que me iba achupar la verga alzo mis piernas y me empezó a lamer el ano estuvo así15 minutos, entonces una sensación de miedo recorrió mi cuerpo y dijetus padres a lo que me respondió no te preocupes amor sean ido de viajea ecuador por trabajo y no volverán hasta dentro de una semana, yo ledije tu empleada – le di 4 días libre, se alejo de atrás mío se dirigióa su mesa de noche saco una latita de vaselina y le dije – lo teniastodo planeado – alo que me contesto con una sonrisa.
Mepuso vaselina en mi ano y en su verga y me la fue enterrando poquito apoquito, acabo dentro mío y sentí como un liquido calientito recorríamis intestinos y después se corrió en mi boca y sentí su semencalientito me lo tome todito, lo mismo se repitió el día sábado menosporque ese día si terminamos la tarea cuando la acabamos le dije me lehabía gustado de mi y me respondió que nunca había tenido una colitatan rica como la mía le pregunte si es que había sido virgen y merespondió que no y que lo había hecho 2 veces y me dijo que su colitaaun era virgen.
El día domingo regrese pero no hicimos la misma rutina, cambiamos de roles.................
CONTINUARA
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Me decido a contar mi vida, porque son muchos los relatos que yo y mimarido leemos en Internet, me casé joven tenía 21 años, Alejandro mimarido tenía 36, me llevaba 15 años, yo vivía en un pueblo grande delcentro de España, y Alejandro es era el heredero de unos mataderos quehabía en el pueblo, empezamos a salir y a pesar de la diferencia deedad, nos casamos.
Alejandro hizo una casa preciosa en las afuerasdel pueblo, y una vez casados nos fuimos a vivir a ella, al año decasados tuvimos un hijo que llamamos Aurelio y a los dos años una niñaque llamamos Cristina, pasaban los años y éramos muy felices, cuandoAlejandro tenía 55 años ya nuestras relaciones amorosas eran de largoen largo, después de los 50 había tenido un bajón considerable, yo con40 estaba en plenitud de forma pero nada, Alejandro no funcionaba,nuestro hijo tenia 18 años y no hizo mas que la escuela, lo de estudiarno era lo suyo, así que a trabajar con su padre, Cristina tenía 16 yseguía en la escuela, tenemos un precioso gran danés de 3 años, al quellamamos Rex, copiado de la serie de la 3, siempre que yo salía aljardín era mi guardaespaldas, ya que no se separaba de mi, yo soy laque le da de comer, le baña, le mima, el animal es muy cariñoso ysiempre está jugando.
Cuando un día Alejandro y yo estábamos leyendo relatos eróticos enInternet, salió uno de una mujer que hacía el amor con su perro, yAlejandro dice.
-Claudia, esto si que esta bueno
-Me parece increíble que se pueda hacer con un perro
Desde ese día, leíamos todos los relatos de zoofilia, y yo con algunome excitaba, pero tenía que conformarme con masturbarme, un día queestaba a cien, me dice Alejandro.
-Anda, que si te coge ahora Rex.
-No seas bruto, tiene que estar enseñado
-No creo que tarde mucho en aprender, su instinto le guía
-Pues tiene una polla de espanto, el otro día la tenía fuera y es unconsiderable rabo, rojo como un tomate, largo y grueso.
-Ja, ja, si te coge ahora te la clava hasta el corazón
-Calla, bruto
Pasaban los días y yo estaba deseando ver de nuevo la polla de Rex,pero este no me daba la oportunidad, un día lo llame para bañarlo.
-Vamos Rex, que ya hueles, al baño
El cariñoso animal me siguió y una vez en el baño, entro en la bañera,lo mojé con agua templada y lo empecé a enjabonar, cuando mi mano seacercaba a su pene, Rex se quedaba quieto como una estatua, yo le frotéy pude comprobar como el animal empezaba a tener una erección, así quecontinué con los masajes y pude ver aquel pedazo de polla, roja y largacon un grosor considerable, yo me estaba excitando, cuando lo saque dela bañera y comencé a secarlo, Rex estaba muy nervioso, no paraba delamerme y moverse, a la noche en la cama con Alejandro le conté loocurrido.
-Así que cuando lo sobaste se empalmo
-Y no sabes tu que pedazo de polla
-Ya viste que en algunos relatos que leímos, dicen que los gran daneses son los perros que mayor tienen el pene.
-Mayor y más gordo
-Cuando lo vuelvas a bañar procura que esté yo para verlo
-El sábado cuando salgan los chicos, lo bañamos
Cuando el sábado que los chicos salían con sus pandillas, se marcharon dije a Alejandro
-Que, ¿lo bañamos?
-Si, haber si es tan grande como dices
Me puse un blusón que solía ponerme para bañarlo, ya que me dejaba empapada y llamé a Rex.
-Rex, vamos al baño
Rex como siempre me siguió y una vez en la bañera, yo no podía bañarbien a Rex, ya que la mampara no daba para estar los dos de rodillas,así que me metí en la bañera con Rex, después de mojarlo comencé aenjabonarlo y de nuevo cuando le frotaba su pene éste comenzó a salir yponerse tieso, Alejandro decía.
-Valla pedazo de estaca
Rex, se estaba poniendo muy nervioso, me lamía y intentaba subirse encima de mí, Alejandro se reía
-Quiere follarte
Yo tenía el blusón completamente pegado a mi cuerpo y mis bragas queera lo único que tenía debajo también estaban empapadas, cuando salimosde la bañera me puse a secarlo Rex no paraba, yo estaba de rodillas ycontinuamente me lamía y intentaba subirse en cima de mi, y me diceAlejandro
-Déjalo subirse haber que hace
Me quedé quieta de rodillas con las manos apoyadas en el suelo y Rex de inmediato se me acaballó, sentía en mi culo su pene grande y duropegar golpes sobre mi blusón, estaba moviéndose como si estuvierafollando, Alejandro se reía a carcajadas, y me decía
-Si llegas a estar sin ropa te la clava de lo lindo
Rex estaba muy tozudo, y lo echamos al jardín, yo estaba muy excitadame duché y me masturbe como una loca, en la noche me decía Alejandro
-Es impresionante, como su instinto le lleva a follar
-Tiene una polla de impresión
-Si te la mete te vuelve loca
Tardé en conciliar el sueño, no podía quitar de mi cabeza lo que Rexintentó, a mediados de semana de nuevo volví a bañar a Rex, estaba solay me metí en la bañera con él, pero sin ropa, así que cuando lo empecéa sobar su polla ya fuera estaba como un palo, me puse a secarlo y yoestaba ya excitada, mi coño ya chorreaba, Rex buscaba mi coño y se pusoa oler, yo me quedé parada y comenzó a lamer, su lengua entraba no sehasta donde, tuve un orgasmo de campeonato, él intentaba subirse encimade mi, como el sábado me encantó lo que hizo, me quede a cuatro patas ydeje que se subiera, tenía la cabeza apoyada sobre la taza del inodoroy Rex daba golpes con su enorme polla en mi culo, en una ocasión acertóy entro parte de su pene en mi coña, sentí como una descarga eléctrica,tenía la polla muy caliente, yo ya estaba a cien, siguió intentándolo yde un empujón sentí como aquel enorme pene entro en mí, me hacia dañoera muy largo y gordo, comenzó a bombear, yo ya no sabía si sentíadolor o placer, tuve un orgasmo y cuando Rex eyaculó dentro de mi nopodía ni moverme, sentí una gran cantidad de semen que me abrasaba pordentro, cuando se retiró cayo gran cantidad por el suelo, yo tardé unrato en poder moverme, luego de ducharme observé que me resquemaba lacintura y en el espejo veo que tengo unos arañazos, me eché un poco deagua oxigenada y después de limpiar el baño me quede sentada en elsofá, pensando que tenía que haberle puesto unos calcetines gruesoscomo había leído en varios relatos, a la noche cuando nos acostamos medice Alejandro.
-¿Qué te pasó?, tienes unos arañazos en la cintura
-Estuve bañando a Rex, y intento acaballarme y me araño
-Solo intentó acaballarte
-Si, hizo como el otro día
El sábado lo volvemos a bañar
Cuando de nuevo los chico se marcharon, nos pusimos a bañar a Rex, cuando lo estábamos secando me dice Alejandro.
-Quítate la ropa, haber que hace
-Si pero busca unos calcetines gruesos, que si no me araña
Alejandro se fue a buscar los calcetines y yo me quité la ropa, Rexestaba inquieto, me daba la impresión que sabia lo que iba a pasar,Alejandro le puso los calcetines y se los amarro con unas cintas, ydijo.
-Ponte a gatas
Yo como el otro día apoye mi cabeza sobre el inodoro, y Rex deinmediato me acaballó, en el primer intento ya metió su polla en micoño, después de yo tener dos orgasmo Rex eyaculo llenado de semen mismuslos y suelo, Alejandro tenia su polla erecta, y en la misma posiciónque tenía me la clavo de un golpe, no sentía lo más mínimo, ya que lapolla de Rex es el doble de larga y gorda, eyaculo dentro de mi comouna fiera, y le dije.
-Cariño, te funcionó
-Dios, me puso a cien
Comenzamos a tener relaciones con Rex, en algunas ocasiones alprincipio Alejandro tuvo alguna erección pero luego ya no era capaz,así que yo estaba en la gloria, pasaron dos años yo ya con 42 era lamujer mas feliz de la tierra, tenía sexo cuando quería y mi marido meayudaba, Rex se había convertido en un experto follador, siempre estabadispuesto, comencé a observar que nuestra hija Cristina ya con 18 años,siempre que estaba en casa le gustaba jugar mucho con Rex, comenzó abañarlo ella cosa que nunca había querido hacer, incluso algunas nocheslo metía en su habitación, una noche me desperté y sentí unos levesgemidos, me levanté y salí muy suave al pasillo para ver de dondeprocedían los suaves gemidos, y en la puerta de la habitación deCristina pude oír sus gemidos y la respiración agitada de Rex, acababade descubrir que mi hija de 18 años se follaba con Rex, no podía decirnada, yo pensaba éste animal bien aguanta, ya que yo me lo follabavarias veces a la semana y también mi hija, pasaron los años y hoytengo 54 años, Alejandro 69 , Cristina 30 y sigue viviendo connosotros, Aurelio ya tiene 32 se casó con una chica del pueblo y tienenuna preciosa niña.
Nuestro antiguo Rex, se murió, pero Alejandro cuando ya estaba viejotrajo otro gran danés y tambien aprendió muy rápido, también lollamamos Rex.
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Hola, por fin me decido a empezar mi relato. De vez en cuado me gusta leer relatos eróticos, sobretodo aquellos que son factibles, nada de esas fantasías raras y que solo son posibles en la mente del autor. Yo como no tengo mucha imaginación, me limitaré a contar mis vivencias personales, ni más ni menos, eso sí, puede que los nombres que aparezcan en el relato no se correspondan con los reales, pero bueno, supongo que los nombres aquí es lo de menos.
Este relato tiene dos personajes protagonistas, yo, que ahora tengo 24 años, pero los hechos que les contaré datan de hace 2 años. Si, yo tenía 22 y ella... 40 por aquel entonces.
¿Cómo nos conocimos? .. Muy típico, hablamos por el chat de nuestra ciudad, la agregué al messeneger y seguimos charlando sobre nosotros, la envié mi foto... -"Que chico tan guapo" me dijo, no la creí, ella me envió su foto, no estaba mal, pero bueno, no lo di mayor importancia, una foto de tantas como las que te mandan por el Msn.
Tarde un tiempo en volver a hablar con ella, unas semanas creo recordar, y desde ese día hablamos un poco más seguido, nos contamos nuestras cosas intimas, etc... esta casada, tiene un hijo de 10 años y un trabajo bien pagado en una importante empresa, y hablando, hablando, pensamos a ambos nos apetecía conocernos en persona, y tal vez, algo más. Pues así fué, en unos dias allí estábamos frente a frente, la verdad que la situación no fue para nada tensa, y ese día hablamos frente a una taza de café, fue una conversación cordial. Rubia, pelo por los hombros, unos ojos castaños, estaba rellenita, pero bueno, a mí nunca me importaron unos kilitos de más, de pecho andaba bastante bien, la verdad que cuando la vi, me dije, si, me apetece acostarme con ella.
Quedamos algún día más a tomar algo y si, a ambos nos apetecía pegar un polvo, el problema es que no había un sitio propicio para ello.
Un día me propuso que la acompañase a unos recados en coche, y yo, pues sí.. fui, y bueno, la cosa se empezó a calentar, así que mientras conducía por la carretera... la subí como pude la falda la aparte el tanga y la empecé a meter un dedín.. dos, estaba muy mojada, y cuando me quise dar cuenta había parado el coche en una trasera de una urbanización, la verdad, a mí aquello no me daba buen rollo, me daba la impresión de que alguien podía aparecer en cualquier momento, pero,, nos miramos, nos empezamos a besar, meter mano y me dijo si me apetecía follar, no lo dude, y dije, "claro", "pues vamos a la parte de atrás". Afortunadamente era un todo terreno, ella se tumbo, la desabroche la camisa y la saque los pechos por encima del sujetador, se subió la falda y disfrute quitándola el tanga, bueno, no se lo quite del todo, lo deje en un tobillo... sin pensarlo dos veces metí mi cabeza entre sus piernas, la mordisquee los muslos, pase mi lengua por su rajita y con los dedos separando sus labios metí la lengua, y después me entretuve en si clítoris.. puff.. La situación era deliciosa,, yo estaba muy motivado y ella con su mano, me oprimía la cara contra su coñito..Se incorporó, me la chupo, bastante bien por cierto, no podía más, saque un condón, me lo puse y me puse sobre ella... mis labios chupaban sus pezones, mordisquitos mmm .. y se la metí, y empecé a moverme sobre ella, la verdad es que estaba realmente con ganas, no tardo mucho en correrse, yo sin embargo seguí...y a ella la gustaba.. Sin pensarlo más la dije que se diera la vuelta, que se pusiese a 4 patitas, que me apetecía darla por el culo, se que a ella por detrás no la gustaba mucho, así que no estaba convencido de que se dejará, pero no dijo nada, se puso con el culo en pompa y con la cabeza pegada al asiento. La comí el culito durante un rato, metí un dedo, la puse saliva, dos dedos, y creo que estaba lista para admitir mi pene, y así fue, no costó mucho el meterla, delicioso, estuvo un buen tiempo en esa posición hasta que no pude más, me corrí increíblemente, fantástico !! y nos abrazamos y besamos, pero...pasada la pasión del momento pensamos que tal vez lo más recomendable sería salir de allí.
Me dijo que había estado muy bien, que no disfrutaba así con su marido, y que le dolería el culo unos días, que no estaba acostumbrada a un pene de ese grosor, y por eso la dolió un poco, pero que aun así la encantó. Se me olvidó un dato, un dato importante que dota de morbo a todo el polvo, yo tenia una cámara de fotos digital y ella me dejo hacerla fotos en todas posiciones... (no, no me agreguen al Msn pidiéndome las fotos, porque como es obvio no las voy a mandar, tengo su permiso para publicar esto, pero no para enviar las fotos)
Y esta fue el primero de muchos otros encuentros que si lo desean les seguiré contando, la verdad que ese día fue genial, pero poco a poco fuimos probando cosas nuevas en nuestra relación.. ya lo contaré.
Relatos pornoHola mi nombre es Marcelo y escribo la experiencia mas fuerte de mi vida con una vecina que al final termino siendo comadre de mi madre.
Todo comenzó un día sábado donde mi madre estaba haciendo pan y lo cosía en un horno de tarro con leña.
Tere estaba a la orilla sentada calentándose sentada en una banca, yo estaba en frente de ella y me dejaba ver sus calzones de color rozado donde se traslucía toda y podía disfrutar de su inmensa mata de pelos que estaba esperándome. Me fui acercando poco a poco y comencé a decirle que tenia las pierna rojas por el calor del fuego ella me dijo que si que las sentía caliente y me dijo que las tocara, lo cual yo hice de inmediato hasta llegar a su calzón con mi mano debajo de su falda. Sin pensarlo corrí el calzón con dos dedos y le toque toda su zorra peluda ella no dijo nada comencé a mover mi mano dentro de su calzón hasta que llegue a la entrada de su zorrita y metí un dedo ella se acomodo y quedo sentada a la orilla de la banca y con todo mi dedo dentro de su zorra, comencé a pajearla y ella se quedo tranquila. Bueno ese día no pudimos hacer mucho a si que no paso nada mas. Yo quede muy caliente ya que era primera vez que tocaba un zorra peluda y el olor que estaba en mis dedos era fantástico por lo que fui de inmediato al baño y me corrí tremenda paja.
Bueno pasaron los días y ella seguía yendo para la casa pero no podía hacer nada ya que mi madre y mis hermanas siempre estaba cerca. Un día viernes el cual yo no tuve clase y me levante tipo 12:15 del día y me fui a duchar mi madre debía salir con mi hermana menor al medico a si que yo debía quedar solo, pero yo lo que no sabia es que ella le había pedido a Tere que me diera almuerzo. Cuando estaba en la ducha sentí que mi madre y mi hermana se despedían de mi y yo con un grito desde la ducha les respondía que les fuera bien.
En eso siento que abren la puerta de le baño y veo a Tere que entraba y me dijo tu mama me dijo que te cuidara así que antes de almorzar te daré un buen baño ella se quito su ropa y me dejo por primera vez ver una tetas tan grande como unos par de melones y una concha peluda ella se metió a la ducha me jabono todo el cuerpo mi pico estaba súper crecido era de 18 cm de largo y de 5 de grueso ella también se ducho y me dijo sécate bien y anda a tu dormitorio a lo cual yo hice caso de inmediato y ella me siguió y me tumbo en la cama me dijo que lo único que desea es ser clavada por mi pico ya que su marido no la tocaba hace tres meses así que ella se coloco encima mío y de una sola sentada se metió todo mi largo pico en su zorra caliente uf creo que sentí como si me quemaran el pico ella comenzó a moverse a los cual yo muy caliente tocaba sus tetas y las mordía como si estuviera tratando de comérmelas. Sin mucha esperar comenzó a derramar unos fuertes chorros de leche ella gritaba que la sentía la sentía toda dentro de ella que le diera mas mas uf que polvo que echamos de inmediato comenzó a frotar con su mano y pico el cual volvió a vivir se lo metió todo a su boca yo me pare y la coloque patas al hombro y nuevamente se lo metí de un tirón ella me decía que si que le gustaba fuerte muy fuerte yo se lo hacia bien fuerte como si el mundo se fuese a acabar, saque mi tranca larga y le dije que tal si lo hacíamos a lo perrito ella me dijo que bueno se coloco a lo perrito y pude disfrutar su tremendo culo negro me caliente mas aun se lo metía y se lo sacaba bien rápido de su zorra y sin dudar metí mi lengua en la entrada de su culo ella dijo que maravilloso nuca me han echo esto comencé a meter un dedo alo cual ella ya se imaginaba que yo quería metérselo todo por detrás ella me decía que hacer yo le dije que nada que solo disfrutara, ella seguía gimiendo como si fuese a volver acabar entonces sin dudar le puse en la entrada de su culo la punta de mi pico y se lo clave hasta la mitad ella soltó un grito como si la estuviese partiendo y me pedía que se lo sacara que le dolía y que nunca los había echo por hay trato de moverse pero yo la tome fuerte por detrás y callo a la cama ya no estábamos a lo perrito yo estaba encima de ella con mi pico hasta la mitad ella apretaba los cachetes del culo lo cual sentía que mi pico era apretado fuertemente por ella sin sacárselo la coloque de rodilla en el piso de la cama y comencé a metérselos hasta el fondo, me movía muy despacio que sensación estuve haciéndoselo como unos 3 minutos hasta que el culo ya estaba bien dilatado ella ya no decía nada solo respiraba rápido y fuerte y decía que ya no lo dolía. Uf que polvo, una vez listo para acabar la di vuelta la puse pata al hombro y se lo volvía a clavar por el culo ella dijo que la partía en dos pero que no se lo sacara uf mis jugos volvieron a salir por litros y salían de su culo mezclado con unas pizca de sangre de su culo virgen uf que polvo. Una ves que acabamos me dijo que me duchara y que fuese almorzar, lo cual hice sin desobedecer sus ordenes.
Cuando estábamos almorzado ella me dijo que no tendría que pajearme nunca mas, y que además había visto como me pajeé el otro día y que solo verme como disfrutaba haciéndolo ella había acabado.
Desde ese día estuvimos 3 años culeando por lo menos 1 vez por semana hasta que nos cambiamos de casa.
Yo tenia 17 años hoy tengo 30 y nunca mas he vuelto a tener una experiencia tan fantástica. Nunca mas supe de Tere, ella tenía en ese tiempo alrededor de 45 años y si esta muerta, debe estar follando con el diablo, y que bien que hace esa perra.
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Desperté yo primero. Estaba en la habitación de mi novia, sábado por lamañana, ella dormía a mi lado. Mucha luz se filtraba por los resquiciosde la persiana rota, que no bajaba del todo, y ambos habíamos dormidoen dos camas de 1 plaza, que juntamos para poder dormir untos. Meacerqué a ella y la desperté entre mimos. Debido al trabajo y alestudio, no nos habíamos visto en toda la semana, y aunque la nocheanterior ya habíamos follado, yo estaba realmente muy caliente.Mientras se despertaba yo le hablaba, y le contaba algunas cosas que mehabían pasado, y que por teléfono no había tenido tiempo de contarle.
Al rato estaba yo desnudo encima de ella, que tenía un hermosocomisoncito azul, pero ella me dijo que no podía follar. Le dolía elcoño, pues la tenía sensible por ciertos óvulos que le había dado laginecóloga, agravada la situación por el polvo de la noche anterior;pero me dijo que igualmente podíamos hacer algo alternativo. Yaestabamos habituados, varios años de noviazgo hacen que, ante la faltade preservativos, por ejemplo, recurriéramos al sexo oral. Pero en estaocasión los óvulos que ella se ponía hacían de su coño un terreno algofangoso, por lo que la idea de chupársela no me sedujo. Le bajé losbreteles, descubriendo sus tetas muy hinchadas por una próximaindisposición, grandes y hermosas, y se la comencé a chupar. Le pedíque se saque la tanga, y dejó al descubierto su coñito depilada, contan sólo un mechón de pelitos castaños en su pubis. Puse un dedo sobresu coño, masajeando con suavidad el clítoris, sin dejar de chupar lospezones que ya estaban duros, durísimos. Al cabo de unos minutos, entregemidos entrecortados —para evitar que su familia nos escuchara— llegóel orgasmo, que se sintió llegar a medida que yo iba presionando cadavez mas firmemente el botón mágico de su coñito.
Después de dejarla descansar unos minutos, me puse sobre ella, poniendomi polla sobre sus tetas, pajeándome con una mano y tocándoselas con laotra. Ella ponía sus brazos bien pegados al cuerpo, apretando sus tetascomo si fueran globos. Luego la hice darse vuelta, y sin dejar depajearme le metí un dedo en el culo, apenas la primer falange de midedo meñique, pero me exitaba muchísimo. esto duró poco , la hiceponerse nuevamente boca arriba, y le acerqué mi polla a los labios paraque me la chupara un poquito. Cuando sentí que estaba por acabar, mecorrí derramando mi semen sobre sus tetas. A ella le gusta sentir mileche caliente sobre sus pechos, y a mí me gusta darle el gusto. Lalimpié con un pañuelo de papel, y me acosté a su lado para descansar unpoco y conversar. Un rato después nos fuimos a bañar —por separado,claro, estábamos en casa de su familia— y ya limpitos y frescos bajamosa desayunar en companía de su madre.
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Era una calurosa mañana de verano, mis vacaciones estaban próximas,pero aún me quedaba una semana más de trabajo. Me levanté y me fuidirecta a la ducha, sentía como el agua helada recorría mi piel, bajabapor mis pechos, humedecía mi vello. Ese frescor me aliviaba, cómo eraposible que hiciera tanto calor!!
No apetecía vestirse demasiado, si hubiera sido por mi, habría salidodesnuda a la calle. Me puse una camiseta de tirantes finos y una faldacorta, me calcé mis sandalias y salí a la calle sin ropa interior, seiba más a gusto. Tenía que coger el bus y llegaba tarde, lo iba aperder si no me daba prisa, así que tuve que dar una pequeña carrerahasta la parada. Mis pechos se movían al compás de mis pasos, la faldadejaba entrever mis piernas. Algunos hombres se quedaron mirando mistetas mientras se movían, eso me gustaba, y porque no decirlo, tambiénme excitaba.
Subí al bus totalmente acalorada, me sentía deseada por algunos de lospasajeros y me empecé a mojar, esta el bus hasta los topes, no cabía unalfiler. Me puse donde pude, estaba de pié, entre un montón de gente,tenía una de mis caderas apoyada en un asiento, para no perder elequilibrio. El autobús inició su viaje, estaba rodeada de hombres, meexcitaba.
De pronto empecé a sentir una mano en una de mis nalgas, me quedéparada, inmóvil, sorprendida. No sabía que hacer, si irme a otro sito(practicamente imposible) o si llamarle la atención, opté por quedarmecallada, pero empecé a sentir como la mano iba bajando, poco a poco ytocaba la parte interior de mis muslos. Apreté con fuerza la barra delbus, mi respiración se aceleraba, mi corazón palpitaba con fuerza.
El desconocido empezó a subir su mano lentamente y empezó a tocarme el culo por debajo de la falda y yo sin ropa interior!!
Estaba indefensa. Sentí como su mano bajaba despacito, con cuidado yquería tocar los labios de mi chochito, puse un poco el culo en pompa,me estaba volviendo loca, separé despacito mis piernas y sentí como sumano me sobaba entera, le estaba poniendo la mano perdida con misfluidos!! El no hacía más que sobarme de adelante a atrás.
Hasta que sus dedos se pararon en mi clítoris, mi respiración estabasuper acelerada, mi corazón bombeaba con fuerza. Sentía que me iba adesmayar del placer!!! Jadeaba despacito, no quería que medescubrieran.
Sentí como un dedo se introducía en mi, apreté con fuerza la barra,cogí aire y empecé a sentir un placer como el que no había sentidonunca. El desconocido era muy hábil con los dedos, con la misma mano metocaba el clítoris e introducía un dedo. La cadencia de los movimientosse aceleraba, yo me estremecía, el temor a ser descubierta era aún másexcitante.
Hasta que un escalofrío recorrió mi cuerpo, se me puso la piel degallina, cerré los ojos, me mordí el labio y sentía como un orgasmo mellegaba, no pude evitar mover mi pelvis al compás de sus movimientos.
El desconocido cesó en sus movimientos, el bus se paró, era mi parada,baje como pude aún aturdida. Mientras recorría los pocos metros hastallegar a la oficina, pensaba en lo sucedido y no me lo podía creer.
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Hola amigos:
Espero que disfrutéis con este relato, al menos tanto como disfruto yo desde que sucedió.
Os daré algunos detalles referentes a nosotros, somos una pareja de unos 40 años, con dos hijos y vida sexual prácticamente inexistente desde hace cuatro años y hasta hace un par de meses.
Soy bastante resultona y según dice mi marido (y algún que otro comentario que he escuchado) parece que tengo unas magníficas tetas, aunque algo caídas para mi gusto, y siempre he sabido sacar partido de ellas, con buenos escotes y sobre todo en la playa, donde procuro llevar pequeños bikinis que dejan a la vista casi todo el pecho, para el deleite de mi marido (y los demás a juzgar por las miradas) lo cual no parece importarle en absoluto, al contrario es él quién me anima a comprarme algún que otro bikini que sería incapaz de ponerme si fuera sola. Por otra parte, desde jovencita he sido una enamorada de “las cubanas” con las que disfruto y me pongo cachondísima, simplemente viendo la cara de vicio de quien la recibe. Digamos que mi punto débil sería el culo, con el que no estoy nada contenta, y quizá por ello me haya negado sistemática! mente al sexo anal y aunque mi marido me lo haya solicitado desde que me acuerdo, lo más que ha conseguido es hacerme unas formidables pajas mientras me comía el coño con un dedo dentro del culo. Además no me hace falta, ya que con mi coño disfruto de lo lindo y nunca he dejado a ningún hombre con ganas de seguir follando.
Mi marido, que os puedo decir de él? Era el niño guapo de la pandilla, con un culo increíble. Cuando conseguí enrollarme con él todas mis amigas me odiaron porque era de los más solicitados. Por eso mismo me dediqué a que no tuviera que buscar nada fuera desde el primer momento hasta que quedamos firmemente comprometidos. La verdad es que fueron unos años maravillosos, follábamos en cualquier sitio y allí dónde no era posible siempre estaba dispuesto a hacerme una paja que posteriormente se vería recompensada por mi parte, me ha llegado a reconocer que nunca le habían hecho una paja como yo se las hago, así que debe ser que las hago bastante bien. Tiene una polla normalita, nada del otro mundo, pero tarda una barbaridad en correrse y me ha dado gusto a base de bien. Recuerdo especialmente la noche de mi 24 cumpleaños, que la pasamos solos! en casa de mis padres, metidos en la cama y como regalo tuve ¡24 orgasmos! durante la mayor y mejor sesión de sexo que he tenido hasta hace unos días.
Cuando nos casamos, llegó la monotonía y poco a poco la frecuencia de las relaciones pasó a ser de una vez por semana, dos a lo sumo. Sin embargo él sigue pidiéndome prácticamente a diario que necesita sexo aunque muchas veces no me encuentra dispuesta a ello. Sigo ofreciéndole de vez en cuando una de mis maravillosas pajas, o una buena cubana cuando tengo más ganas de guerra. Cuando llegamos a follar, hay días que me cansa, cada vez le cuesta más correrse y yo ya no aguanto las sesiones de antes, que podían durar 2 o más horas. Hace poco empezó a decirme lo cachondo que se pone cuando piensa que en mi trabajo estoy follando con otros y que nada le gustaría más que verme follar con otro, de hecho cuando me está follando me pide que le cuente como lo hago con otros, aunque sea mentira y confieso que muchas veces lo he hecho pues se corre e! nseguida y puedo descansar. Yo no le hago caso, pero reconozco que alguna que otra vez he fantaseado con que al final de una reunión me quedo discutiendo con algún compañero y acabo follándomelo salvajemente, a veces pienso que tendré que acabar haciéndolo para poder seguir contándole historias a él, porque ya no sé qué contarle. Desde entonces sé que se masturba casi a diario (aunque él no sabe que lo sé) imagino que pensando en mis inexistentes sesiones de sexo fuera de casa.
Bueno vayamos al grano. Hace poco fui a una peluquería nueva que han abierto cerca de casa. Había una oferta especial por apertura en la que te hacían el corte de pelo y además te daban un bono para unos masajes capilares, me corte el pelo y quedé para los masajes durante cuatro sábados consecutivos, ya que no podía hacerlo a diario. El primer día llegué y pase a una especie de trastienda donde se encontraban las cabinas en las que aplicaban los masajes. En ese momento estaban todas ocupadas y tuve que esperar unos minutos a que una quedara libre. Mientras pude leer un cartel que colgaba de la pared con los diferentes servicios que proporcionaban, además del masaje capilar, hacían depilación integral y peluquería íntima, entre otros. Cuando me tocó el turno pasé a la cabina y me recibió una señorita, Gema, que amablemente me acomodó en un! a camilla muy especial. Parecía el sillón de un dentista con múltiples ajustes de altura e inclinación pero a partir de la cintura se dividía al medio. Comenzó a activar pedales y botones hasta dejarme en la postura que necesitaba para hacer su trabajo, colocó una música relajante y comenzó la sesión. Durante la misma, me pareció escuchar gemidos y gritos provenientes de las cabinas contiguas, pero estaba tan relajada que no sabía si era un sueño o realidad. Al final de la sesión le pregunté por los servicios de depilación integral y peluquería intima, me los explicó y me presentó a los encargados de ello, Carlos, Nacho y Ana, todos ellos con un aspecto excelente.
Cuando llegué a casa mi marido me preguntó que tal me había ido y yo le dije que fenomenal, que debería probarlo y le di uno de los vales que tenía para mí, le dije llama y concerta una cita, merece la pena, te dejan como nuevo.
La siguiente sesión, antes de entrar le dije a Gema que estaba interesada en el servicio de depilación pero que no deseaba una depilación integral, sino una depilación normal, axilas piernas e ingles. Me dijo que no había ningún problema y que si me parecía pasarían mientras ella me estaba dando el masaje para realizar su trabajo, yo le dije que me parecía bien y al pasar a la cabina me dijo que me desnudara y me pusiera una bata. Así lo hice, me coloqué en la camilla y comenzó el trabajo. Al poco tiempo me encontraba en la misma gloria cuando noté que abrían la puerta y entraba uno de los chicos que había conocido con una serie de botes y aparatos que no acertaría a describir, me invito a quitarme la bata y yo inmediatamente miré a Gema como asustada, ella me dijo,
-no te preocupes y tapate con esta toalla
Me quite la ropa y me puse la toalla que a duras penas tapaba mis enormes tetas y por abajo me llegaba justo hasta el inicio del coño. Comenzó a hacer su trabajo, y antes de empezar con una axila entró otro compañero, Nacho, que me dijo:
-Mientras Carlos te hace las axilas, si te parece yo empezaré con las piernas.
Asentí con la cabeza y a los pocos instantes mi situación era la siguiente, Gema me estaba aplicando un maravilloso masaje capilar (os lo recomiendo) Carlos me embadurnaba las axilas con una suave crema que me hacía unas cosquillas muy agradables y Nacho hacía lo propio con mis piernas. Gema acabó su trabajo y abandonó la cabina, en ese momento estaba completamente relajada y cualquier cosa que prolongara esa situación la habría aceptado, ellos parecían saberlo y me propusieron gratuitamente un corte de pelo íntimo, inmediatamente les dije, hacer conmigo lo que queráis. Ana entró en escena manipulando la camilla de manera que mis piernas comenzaron a abrirse a la vez que se flexionaban, dejando mi coño perfectamente ofrecido para que pudiera hacer su trabajo. Me retiraron la toalla y Ana se sentó en un taburete entre mis piernas a escasos centímetros de mi coño, completamente abierto y ya empapado a esas alturas.
Comenzó la preparación de la zona, aplicándome una loción tipo gel, para ablandar los pelos, mientras Carlos me aplicaba una crema calmante en las axilas para después de la depilación, y descuidadamente sus manos se aventuraban sobre mis grandes tetas cuyos pezones comenzaban a ponerse duros, le miré a los ojos como dándole consentimiento, cogió más crema con sus manos y comenzó a sobarme descaradamente las tetas, a esas alturas mi respiración entrecortada y mis gemidos, hacían evidente mi estado de excitación, Nacho acabó su trabajo en las piernas y al ver a Carlos se acercó a mis tetas para seguir dándome placer. Instintivamente mis manos buscaron sus pollas que bajo el pantalón parecía que iban a estallar, en menos de cinco segundos se quedaron completamente desnudos y sus dos enormes pollas, se balanceaban a escasos centímetros de mi ! boca invitándome a que las chupara. No había tiempo que perder, estaba tan caliente que le dije a Ana:
- Ana cariño, si no quieres que me corra en tu cara termina ya, que estoy chorreando! Me habéis puesto tan cachonda entre todos que necesito meterme algo por el coño para calmarme.
Acabó su trabajo, me secó y me aplicó una crema refrescante con un pequeño masaje, que terminó de ponerme como loca. Recogió sus trastos y se acercó a mi oído diciéndome:
-¡No me importaría nada estar en tu lugar. Que disfrutes!
Y salió de la cabina. En ese momento la estampa era la siguiente: yo estaba en una cabina cerrada, tumbada en una camilla, en pelotas, completamente abierta, con el coño rasurado (por cierto el trabajo de Ana fue sensacional), todo el cuerpo embadurnado con cremas, cachonda perdida y con dos rabos para mí solita, así que puse cara de vicio y les dije:
-Quien de vosotros va a ser el primero en meterme el rabo hasta las bolas? No os preocupéis que tendré para los dos. Os prometo que me follaréis hasta quedar secos!
Automáticamente, Nacho se colocó entre mis piernas, subió un poco la altura de la camilla y empezó a meterme su rabo, era mucho más grande que el de mi marido, empujaba lentamente, se veía claramente que no era la primera vez que lo hacía, entendí los gemidos que me pareció escuchar el primer día, estaba tan caliente que antes de que llegara hasta el fondo de mi coño, ya me había corrido, a partir de ese momento todo fue maravilloso. Nacho empezó a bombearme con su rabo, mientras yo le dije a Carlos que se sentara sobre mis tetas a horcajadas para hacerle una cubana. Una vez estuvo en el lugar correcto, coloqué su nabo entre mis grandes tetas y comencé a moverlas arriba y abajo, este otro rabo no era tan gordo pero si tan largo que en sus envites llegaba hasta mi boca, momento que yo aprovechab! a para escupirlo y chuparlo poniéndolo a cien.
En esta situación no tardaron en llegar los orgasmos, perdí al cuenta, cuatro, cinco, Nacho adoptó un ritmo lento pero constante, haciéndome disfrutar con cada centímetro de polla que entraba por mi coño, cuando ya no podía más le pedí que acelerara su ritmo (parecía que el coño se me iba a derretir) y me llenó con su leche caliente, casi a la vez Carlos agarró mis dos tetas con ambas manos y dando fuertes envites descargó abundantemente sobre ellas. En ese momento me quedé en tal estado de relajación que no me di cuenta que alguien más entro a la cabina. Comencé a notar una lengua caliente que lamía mi coño, limpiando toda la leche que Nacho me habían dejado dentro. Cuando miré me llevé una grata sorpresa, era mi marido. Estaba lamiendo como loco la leche que minutos antes había salido del rabo de Nacho, en mi estado de excitación le solté:
-Esto es lo que querías verdad cabronazo? Cuando acabes de limpiarme el coño, sube a mis tetas y termina tu trabajo. Quiero que me dejes limpia para que puedan volver a follarme como a una perra. Como a tu perra, cornudo de mierda! Verdad que te gusta?
Debo decir que la situación me ponía muy caliente, mi propio marido estaba limpiando los restos de semen que dos pollas acababan de desparramar en mi coño y mis tetas, y empezaba a disfrutar de todo esto. Muy obediente, el cornudo me dejó el coño y las tetas perfectamente limpias, pero sin quererlo me había vuelto a poner a cien, y esta vez éramos una más a disfrutar. Una vez terminó le dije:
-Siéntate ahí y mira como disfruto con dos rabos de verdad. Vas a ver como soy capaz de tener dos pollas dentro y tú no te preocupes, puedes sentarte y masturbarte como haces en el baño de casa, pero esta vez no te hará falta imaginarte nada, esta vez lo vas a poder vivir de cerca.
En seguida se abalanzaron sobre mí y en poco tiempo volví a tener dos grandes rabos dispuestos a darme placer a mi y al cornudo de mi marido. Uno de ellos cogió un bote de crema y empezó a untarme el culo, metiéndome primero un dedo, luego dos hasta que mi culo se dilató lo suficiente para lo que me aguardaba. Mientras el otro me tapaba la boca con su polla que enterró hasta mi garganta y yo chupaba como podía. Me bajaron de la camilla y se sentó en ella Carlos, con el rabo apuntando al cielo, y me dijo:
- Ahora vas a gozar de verdad, te vamos a follar como nunca te lo habrá hecho el cornudo de tu marido, nos pedirás mas y lo tendrás. Tendrás todo el rabo que seas capaz de soportar. Ven aquí zorra, que te va a gustar.
Confieso que me asusté un poco, pero tener a mi marido allí al lado me tranquilizó. Me agarró por la cintura y me sentó sobre su vientre, dándole la espalda, me abrió las piernas y comenzó a sobarme las tetas, pellizcándome los pezones, que volvían a estar duros nuevamente. Intentó meterme la polla por el culo, pero entre la postura y la crema no atinaba muy bien, mirando a mi marido, completamente empalmado viéndolo todo le ordené:
- Tu no has querido siempre darme por culo? Pues he decidido que en este momento te voy a conceder ese deseo, pero tendrá que ser con la polla de Carlos así que cógela y métemela por el culo, cabrón, quiero que presencies en primer plano como me desvirgan el culo.
No había terminado de decirlo cuando el cornudo ya estaba agarrando la polla de Carlos e intentaba torpemente introducirla por mi culito virgen. Esta vez fue diferente, ahora sí. Colocó el capullo en el sitio correcto y presionó ligeramente hasta que consiguió que el capullo entrara. Una vez entró la cabeza grité, pero inmediatamente me dejé caer y me ensartó toda la verga hasta que los cojones llegaron a mi culo. Me quedé inmóvil, sin respiración, parecía que algo se me iba a romper por dentro, pero al cabo de unos segundos, el dolor se transformó en calor y empecé a subir y bajar por aquel pedazo de carne que me llegaba hasta las entrañas. Mis tetas comenzaron a moverse arriba y abajo siguiendo los envites del nabo de Carlos, un placer nuevo para mí comenzó a surgir y comencé a gritar como una perra
-Así cabrón. Ahhhhhhhhhh Que rico. Mmmmmmmmmmmm Fóllame el culo. Me gusta perro, no pares de meterme el nabo, sigue así. Ves cabronazo lo bien que me están follandoooooooooo, asi, más, más no pares, llena mi culo de perra con tu leche, Que rico, ahhhhhh.
A la vista de todo esto, Nacho estaba nuevamente empalmado y colocándose frente a mi coño, apunto con su rabo y empezó un nuevo mete-saca que me llevó al delirio. Cuando me entraba el rabo de Carlos por el culo, salía el de Nacho de mi coño y viceversa, estaban perfectamente sincronizados, (luego supe que era un numerito que hacían con bastante asiduidad entre las clientas) de manera que los orgasmos se sucedían indistintamente provenientes de mi culo y de mi coño, hasta que no pude distinguir el origen y empecé a gritar, arañarles, morderles, como loca y los dos se corrieron dentro de mi inundando mis dos agujeros. Fue una sensación muy placentera sentir todo ese liquido caliente entrando por mis dos agujeros. Al sacarme sus pollas, la leche goteaba de mis orificios, pero mi marido se apresuró a lamer ambos y dejarlos perfectamente limpi! os, aunque un poco enrojecidos. Al terminar se dio la vuelta y comenzó a limpiarles la polla a Nacho y a Carlos hasta dejársela igualmente limpia, mientras le cogí la polla y le hice una mamada hasta que me llenó la boca de su propia leche, que tragué con gran placer. Era lo menos que se merecía después de todo.
Nos vestimos y nos despedimos. Una vez en casa mi marido me confesó lo mucho que había disfrutado y me echó otro polvo con más ganas que nunca. Desde entonces, mi vida a dado un giro considerable, visto siempre más provocativa, me retoco el pelo (el del coño) una vez al mes, y aunque le prometí a mi marido que si el no estaba presente no lo haría con nadie más, reconozco que cada vez que lo recuerdo mojo mis bragas y si no tengo a mi marido cerca tengo que hacerme una paja. A mi cornudo le encanta todo esto y me echa unos polvos de campeonato. Se me ocurrió sugerirle el ir a un club de intercambio donde pueda tener una buena sesión con varios hombres y desde entonces no para de follarme y pajearse pensando en ello. Estoy pensando en darle ese gusto y de paso correrme una buena. Os prometo que sabréis como acaba…
Relatos porno
Hace unos días me pasó una cosa que en realidad siempre había soñado, pero que nunca pensé posible.
Me llamo Armando, tengo 32 años y soy productor de video. Llevo varios años viviendo con Edna, una chava muy guapa. Si me lo permiten: está buenísima. Tiene una cintura delgada, un abdomen muy firme, piernas largas y bien torneadas, pero sobre todo, tiene un par de tetas de concursoð son deliciosas. De hecho una de las cosas que más me gusta hacer con ella es sobar mi pito entre sus increíbles balones, hasta venirme precipitadamente en su boca. Claro, que siendo sincero, tengo que admitir que lo que más me gusta de ella son sus nalgasð bien paraditas, siempre apretaditas. Su culito es algo que siempre había codiciado y que ella siempre se había negado a entregar. Algunas veces, cuando más excitada la tenía, llegué a meterle uno o dos dedos sé que le gustó, pero dice que mi verga es demasiado grande y jamás entraría por allí.
En fin, pero ese no es el tema de esta historia.
Esta historia comienza hace un par de semanas. Yo estaba trabajando en un proyecto para la filmación de un corto con Germán, un buen camarada. Infinitas veces habíamos compartido francachelas interminables y en una de esas fue que surgió la idea del corto. Él es actor pero había escrito un guión que me pareció valioso. Esa noche habíamos estado trabajando algunas ideas cuando decidimos ir a la fiesta de cumpleaños que daba un conocido de ambos. El decía que quería presentarme a una vieja que seguro nos aportaría buena parte de la lana para la película. Cuando llegamos todavía no había mucha gente. Estuvimos un rato conversando entre un wiskey y otro hasta que se acercó a Germán una chica alta, de pelo negro largísimo y un maravilloso escote que apenas lograba esconder sus erguidos pezones, que yo aproveché para rozar cuando me acerqué a saludarla. Estaba turgentes y ricos. Inmediatamente mi verga se puso dura, pero traté de controlarme porque sabía que la noche sería larga. Se llamada Claudette y era la que podía producir nuestro proyecto.
La fiesta estuvo muy divertida, el cumpleañero había contratado un show de sexo en vivo que nos puso a todos a mil. Yo estaba muy cansado, pero me resistía a irme porque no podía quitarme de la cabeza a la chica que me acababan de presentar y que no había dejado de coquetearme toda la noche. Creo que German estaba en las mismas porque mientras echábamos una firma en el baño pude ver (sin querer) que la tenía bastante tiesa. De hecho aprovecho la sacudida para sobársela unos instantes, y luego se la guardó, ajustando los pantalones para que el paquete no fuera tan evidente.
Cuando salimos del baño, parecía que Claudette había estado buscándonos, pues se aproximó a nosotros con tres copas en la mano.
— Les propongo que brindemos y vayamos a un lugar más tranquilo.
— Por mi encantado — respondió presurosamente Germán.
— A mí también se me antoja — dije provocativamente.
Brindamos hasta terminarnos las copas y subimos los tres al coche de German. De camino a su casa Claudette no paraba de lanzarme miradas ardientes por el retrovisor. Casi podía escucharla rogándome que me la cogiera. Lo único que me incomodaba era Germán. No sabía como íbamos a sacudirnoslo de encima para podernos agasajar a gusto.
Propuse que paráramos por una botella de champagn, pensando que podría emborracharlo hasta que se quedara dormido, pero ella nos dijo que había de todo en su casa.
Llegando a su casa ella nos ofreció un trago y nos dijo que nos pusiéramos cómodos. Bajó la intensidad de la luz y prendió una infinidad de velas que pusieron el ambiente más candente de lo que yo pensaba. Estuvimos un rato comentando nimiedades, hasta que ella comenzó a quitarse la ropa hasta que quedó en una diminuta tanguita qe dejaba al descubierto sus dos hermosos glúteos, y que al centro tenía una rajita por la que ella empezó a sobarse. Sus chichis, grandotas, se balanceaban rítmicamente mientas ella se encueraba.
Se subió a una mesa larga y abrió las piernas.
- Ven Armando, ponme un poco de champagn en mi conchita, me dijo lamiéndose los labios.
Yo le obedecí inmediatamente. Tomé el la botella y le rocié abundantemente el chocho . Ella gemía suavemente y se contoneabað.
— Espera, ahhh, espera—.. decía entre gemido y gemido— esto se siente delicioso— Ahora sí papacito, chupame— venga— chupame.
Yo saqué la lengua y ataqué su clítoris ferozmente. Le metí la lengua por todos lados. Estaba tan excitado que casi me olvido de la presencia de Germán. De reojo vi entonces que había sacado su pinga y se la estaba jalando excitadísimo. Pensé que era justo que pudiera por lo menos mirarnos, y volví a concentrarme ya en los jugos que chorreaban por la vagina de Claudette. Ella con la excitación al máximo se sobaba las tetas apasionadamente.
— Sigue, papacito, no pares de chuparmela, anda mete otra vez tu lengua en mi vagina, ahhh me muero. Y repentinamente volteó a mirar a German y le dijo:
— Por qué tan lejos, guapom ven, únete a la fiesta. Mira que rojito está tu pene. Ven mi amor, cómete estos melones, ándale papi, cómetelos.
Germán ni tardo ni perezoso se unió a nosotros y empezó a lamerle las tetas ya morderle los pezones.
Ella se contorneaba y gemía cada vez más fuerte. Aunque no me molestó tanto como pensé la intromisión de germán, yo quería ser el primero en penetrar su agujerito con mi pene, así es de que le di un par de lamidas más y me quité los pantalones. Ella entonces dijo:
— Vengan acá papacitos, denme un beso, quiero sentir sus lenguas, quiero comerme mis jugos.
Un poco desconcertados germán y yo nos acercamos a su boca y empezamos a besarla cada uno en una comisura, cuidando bien de no rozarnos los labios. Pero ella era toda pasión y nos besaba acaloradamente, tanto que no supe ni cómo cuando ya estábamos los tres fundidos en un húmedo y profundo beso. Poco a poco ella se fue quitando y nos dejó a nosotros besándonos sin poder parar. Mi verga estaba más parada que nunca y noté que la de Germán también, entonces, ella se acostó por debajo de nosotros acercando nuestros cuerpos, mientras nosotros seguíamos lenguetandonos hasta que con sus manos juntó nuestros dos bananos y sin más se los metió a la boca. Fue la chupada más deliciosa de mi vida porque además de la succión y los lenguetazos de ella, sentía el miembro palpitantede Germán creciendo igual que el mío. Ya que agarró el ritmo del mete saca de nuestros pitos en su boca, l! iberó las manos para masajearnos los huevos, despertando así una oleada más intensa de excitación. Así estuvimos un rato. Germán y yo besándonos y ella mamándonos las vergas incansablemente. Cuando sintió que estábamos a punto de estallar, quito su boca y se levantó diciendo
— No quiero que se vengan todavía. Hay mucho más por hacer. Germán, tú no me has chupado el coño, ven acá mi rey. Germán se acercó y comenzó a lenguetarle el clítoris haciéndola gemir.
— Ahora tú Armando, ven, te prometo que te voy a recompensar pero ahorita lámele el culo a Germán ¿quieres, rico?
Yo no estaba nada convencido pero no quería que ella detuviera el juego, así es de que hice lo que me pidió.
Ya que estuvimos los tres nuevamente muy excitados, ella tumbó a German en el piso y después de unas cuantas chupadas se ensartó su verga en la vagina. Estuvo montándolo un rato mientras yo los veía como imbécil, jalándome la verga para no perder la excitación pero muriéndome de coraje de que él la hubiera penetrado primero. Algo debe haber visto en mi cara porque mojándose los labios me dijo:
— Acérate papi, ven que te la mamo. Métela en mi boca.
Me la chupó un rato y ya que la vio bien gorda y erguida, sin dejar de montar a Germán me pidió.
— Ahora si mi amor, rómpeme el culo, venga métemela hasta adentro.
Yo no podía creerlo, definitivamente me estaba reservando la mejor parte, MMMM que rico, sin pensarlo dos veces puse la cabeza de mi pene en la entrada de su ano, y de un golpe se la dejé ir toda. Ella gritó pero en eses mismo momento, el pito de Germán en su vagina concluyó su trabajo y los dos se vinierion. Yo seguí rasgándole el culo con fuertes empellones, hasta que ella no pudo más y se vino de nuevo, entonces sí yo exploté y le llené el culo con mi meco.
Ella me pidió entonces que le limpiara el ano con la lengua, que me comiera mi propio semen. Pero yo estaba tan agradecido que acepté.
Pero allí no paró la cosa. Ella le dijo a Germán que ahora era su turno y que me limpara la verga a lenguetazos. El lo hizo fascinado y me lamió el pito hasta que se me volvió a parar, entonces ella puso a Germán en cuatro patas, y ella se colocó debajo para mamarle la verga otra vez, mientras que a mí me dijo que ahora le perforara el culo a Germán. El pareció encantado y hasta paró la colita. Estuvimos largo rato jadeando y gimiendo y sudando, pero Claudette no dejó que nos viniéramos. Antes de que eso ocurriera me ordenó inclinarme sobre una mesa, tomó la pinga parada de Germán y la dirigió a mi culo virgen dando ella misma el empellón que me lo defloraría. Me dolió un poco, es cierto, pero nunca pensé que se sintiera tan rico. Ahora entiendo porqué hay tanto puto.
Ya que todas las vergas hubieron entrado una y otra vez en todos los hoyos. Nos quedamos dormidos. Como a las seis de la mañana yo me levanté para ir a casa. En el camino no pude evitar recordar la noche tan caliente que había tenido y mi verga se volvió a parar por lo que en el elevador me la desenvainé y me la empecé a jalar. Abrí la puerta con la mano que me quedaba libre y sigilosamente pero sin dejar un instante de sobarme el pito, entré a la recamara para encontrarme a Edna, que siempre dormía desnuda, boca abajo con las nalgas al aire. Sin pensarlo, y sin darle tiempo ara reaccionar, me monté sobre ella, le separé las nalgas y de un empujón le clavé la verga hasta e fondo. Ella gritó pero yo empecé a lamerle la oreja y a sobarle las tetas para que se calmara. Poco a poco fue poniéndose más cachonda, hasta que juntos nos venimos. Yo dormí todo el día.
Relatos porno
Hola a toda la gente de esta linda página, al principio debo confesar que
pensé que todas las personas que entraban y escribían y leían cosas aquí
eran solamente unos pajeros/as, pero después de que me hayan sucedido cosas
como las que relataré a continuación mi manera de ver estas cosas ha
cambiado notoriamente.
Con mi novio, Sergio, siempre nos hemos llevado a la perfección, tanto él
como yo somos 2 personas muy calentonas y ávidas de nuevas experiencias en
cuanto al sexo se refiere, pero hasta entonces solo habíamos experimentado
la mayoría de las cosas que se pueden hacer entre 2 personas y en privado,
excepto alguna que otra revolcada en el auto por la zona de Palermo y nunca
pasó de ahí, pero todo cambió un sábado por la noche cuando estábamos en
casa, mis padres no iban a salir y los de él tampoco, teníamos poca plata
para salir y Sergio me propuso ir a un cine porno y como a los 2 nos gusta
mirar ese tipo de videos y además me subió la calentura por la experiencia
de ir por primera vez a uno de esos cines acepté. Fuimos a uno que esta
cerca del obelisco, ni bien entramos hubo cosas que me gustaron y otras que
me incomodaron, dentro de las primeras estuvo por ejemplo el hecho de que
haya pocas personas (aprox. 1/3 de la sala) y dentro de las segundas el
hecho de que había pocas parejas (aprox. 3) y el resto hombres y dentro de
éstos, a pesar de que en ese lugar existen 2 salas gay había mucho de estos
en las salas hétero, otra cosa que me gusto e incomodó al principio fue que
la mirada de todos los hombres se dirigieron a nosotros, aprovecho y paso a
describirnos, yo tengo 21 años, soy bajita (1,60 m), piel clara, ojos
marrones, cabellos castaños oscuros, delgada y con unas medidas aproximadas
de 88-58-88; mi novio tiene 23 años, es rubio, mide 1,75 m, ojos claros,
delgado y su pija mide 16 x 4 cm. Nos sentamos en la última fila y desde ahí
podíamos ver además de las escenas de la película que eran de alto voltaje
(a una mina estaba en un sándwich entre 2 tipos) se podía ver a hombres
masturbándose entre sí y pareja en besos apasionados pero nada escandaloso
en sí.
Con el correr de los minutos nuestra temperatura fue subiendo y como a la
media hora de haber entrado ahí empezamos a acariciarnos con mi novio, yo
tenía una remerita simplecita y unos jeans puesto que hacía calor y él
estaba de la misma manera, como decía él empezó a acariciar mi concha por
sobre el jean y yo hacía lo propio con su pija por sobre el pantalón,
después de un rato de estar así y con mi concha ya toda empapada le bajé el
cierre y saqué su miembro afuera y comencé a hacerle una lenta y muy suave
paja, al rato se sentó en nuestra misma fila y a unos 3 asientos nuestros un
muchacho de unos 25 años y se percató de nuestros movimientos pero por
respeto miro la pantalla aunque cada tanto de reojo nos miraba unos
segundos, después de estar ahí sentado unos minutos vi que se abrió el
pantalón y sacó una pija que, a pesar de estar a una distancia importante de
nosotros pude vérsela bastante grande y comenzó a pajearse lentamente, en
ese momento recordé una vieja fantasía mía que siempre que podíamos la
charlábamos con mis amigas que era la de tener sexo con 2 hombres a la vez,
parece que mi novio se percató de una cierta calentura especial en mí porque
miró al flaco, me miró a mi e hizo presión para que llevara mi cabeza hacia
su miembro y como mi calentura ya era magistral no me importó el resto de la
gente que estaba por ahí y me incliné y comencé a chupársela, como podía
observe al muchacho y vi que ya no le prestaba atención a la película sino a
nosotros, nos miraba directamente y se masturbaba muy rápido en ese momento
se me ocurrió calentarlo lo máximo posible y entonces le di unas lamidas a
la pija de mi novio desde la base hasta la punta y lo miraba directamente a
los ojos el flaco hizo entonces una cara que demostró que estaba al límite,
en ese momento mi novio me hizo levantar de nuevo y me preguntó si no me
animaba a que él lo invite a este muchacho a sentarse más cerca nuestro y mi
respuesta como la de toda una dama fue: "por supuesto que no mi amor,
además, así voy a poder ver más de acerca la pija del flaco que me parece
que es bastante grande" a lo que recibí como contestación: "sabía que eras
toda una putita pero no tanto y menos con esta edad bebe", a continuación
volvía a chupársela y el le hizo una seña al flaco para que se acercara, el
tipo inmediatamente guardó su pija y pegó la vuelta alrededor por detrás de
la fila y se sentó al lado mío del lado contrario a mi novio, inmediatamente
escuché el ruido de su cierre supuse que se había vuelto a sacar el
miembro, mi novio empezó a acariciarme el culo y a los pocos minutos sentí
ya 2 manos acariciándomelo y recorriéndolo todo pero una de esas manos no
era de mi novio puesto que estaba puesta sobre mi cabeza, así que cerré los
ojos y comencé a disfrutar de las caricias de 2 hombres sobre mi cola,
después de un rato de estar así mi novio me hizo levantar y me dio un
profundo beso de lengua y me preguntó: "¿no la ibas a mirar de cerca?" a lo
cual le correspondí con una sonrisa, me di vuelta lo miré al tipo a la cara
y era bastante lindo, después bajé mi vista y me encontré con una pija que
después me enteré mide 19 x 5,5 cm. TODA UNA BELLEZA !!! el flaco se estaba
pajeando furiosamente sin sacar la mano de mi culo, entonces se la tomé con
una mano y comencé a pajearlo y con la otra hacía lo mismo con mi novio, ¿se
imaginan, yo en un cine con 2 tipos a mis lados y con sus pijas en mis manos
pajeandolos a la vez?. Estuvimos de ésta manera durante un rato hasta que el
tipo me pregunta si no se la chuparía como lo hice anteriormente con mi
novio, dudé, le pregunté a mi novio y como él no puso reparos en que lo
hiciera me agaché y como pude me la metí en la boca, no entraba más que unos
pocos cm debido a su grosor, tenía la cabeza muy hinchada y brillante debido
a la gran lubricación, en ese momento debido a la incontrolable calentura
que ya tenía me solté el jean y lo bajé apenas un poquito, tanto el flaco
como mi novio ya no se controlaban y me acariciaban por todos lados, mis
tetas, culo, concha, todo, él me metió su dedo meñique en la cola mientras
mi novio me metió un dedo en la concha, en ese momento les digo que casi
acabé pero por suerte pude contenerme porque hubiese gemido muy fuerte y
todos se habrían enterado en la sala, a los pocos segundos el tipo me
aprieta la cabeza contra su miembro y me acabó una gran cantidad en la boca
gimiendo pero sin hacer demasiado escándalo por suerte, si quieren que
publique como siguió esto después del cine voten éste relato o háganmelo
saber a mi mail, también agradecería comentarios, sugerencias, críticas y
cualquier otro tipo de mails, besos a todos, chauuuu.
Relatos porno
Hola. Mi nombre es Gabriel, soy un asiduo lector de su página y de esta sección en particular, me gustaría contarles lo que me pasa, tengo 26 años y desde hace un tiempo siento una gran atracción hacia los travestis.
Empecé a consumir cada vez más y más material pornográfico en Internet, al punto que llegó a ser el único tipo de fotos que bajaba. Buscaba durante mucho tiempo fotos donde pudiera ver esos cuerpos tan excitantes y me masturbaba frecuentemente con estas imágenes. Siempre salí con mujeres, pero mi atracción hacia los hombres travestidos era cada vez mayor, me excitaban mucho sus fotos, ver transexuales posando con su lencería o siendo penetrados por otros hombres me volvía loco, ver sus expresiones mientras se dejaban coger, como paraban la cola me fascinaba, hasta que descubrí algo, yo no deseaba cogerlas, lo que yo quería, era estar en su lugar, usar su ropa, ofrecerle vestido de mujer mi cola a otro hombre. Desde entonces siempre fantasee con eso y cada vez mas seguido. Mientras miraba esas fotos me imaginaba como me quedarían a mí esas prendas tan lindas y sensuales. Un día en que estaba solo, me estaba por duchar y vi en el baño ropa interior de mi madre, la tomé y después de pensarlo un segundo me la puse, la sensación de abrocharme el corpiño me estremeció y el roce suave de la seda en mis genitales me enloquecía, más cuando sentía ese olor tan particular de la ropa interior femenina, me subí la bombacha metiéndomela bien en la cola, cuando me miré al espejo me gustó lo que vi. Mi cuerpo es delicado y tengo piernas largas, para mi sorpresa resulte una mujer muy apetecible, tengo los hombros estrechos y la panza plana, vi que así vestido tenía muy buenas formas de mujer, la bombacha remarcaba mi cola y mis caderas que son altas para un hombre, mi culo se veía deseable y pensé excitado que más de un hombre de veras querría cogerme. Me mire durante mucho tiempo en el espejo, posando como las travestis de las fotos, mirando por encima del hombro como se me metía la bombacha en la cola y poniendo cara de puta, fingiendo que me penetraban, me gustó mucho, tanto que no resistí y tuve que hacerme una paja. Desde entonces, cada vez que tenía la oportunidad me vestía de mujer, incluso me maquillaba y luego me autosatisfacía. Esto me gustaba tanto como hacer el amor con mi pareja, era distinto, era mío, privado, entonces lo disfrutaba de forma diferente. Tiempo después, mis padres se iban a ir de vacaciones y yo solo pensaba en que podría vestirme de mujer sin problemas, no podía esperar para estar solo. Ni bien se fueron corrí al cuarto de mis padres, abrí los cajones de mi mamá y saque toda su lencería. Tomé unas pantymedias y me las puse, eran brillantes y ocultaban totalmente el poco bello de mis piernas, tenían costura y punteras, recuerdo como me excité al ver al ver mis dedos bajo las punteras y mis muslos enfundados en las medias de nylon. Me coloqué por encima una bombacha blanca de tela sedosa y encaje. Mí mamá es de talla pequeña, por lo que su ropa se ajustaba muy bien a mi cuerpo, me quedaba muy sensual y yo disfrutaba de sentir la bombacha dentro de mi cola. Arriba me puse una remerita de lycra, también blanca de cuello cerrado y mangas muy cortas. Me peiné y maquillé, el resultado era asombroso, lo cierto es que me veo mucho más atractivo como mujer. No podía dejar de acariciar mis piernas, de gatear sobre la cama y mirarme en el gran espejo de la habitación de mis padres, desde atrás mi culo en pompa se veía perfecto, mi corazón latía muy fuerte, era una travesti muy atractiva. Entonces se me ocurrió tomarme fotografías con mi cámara digital. Realicé una sesión completa donde posaba como tantas veces había fantaseado, incluso truqué con el photoshop varias fotos para simular que mantenía relaciones sexuales con uno o hasta dos hombres. Les ponía nombres como “entregando la cola”, “lamiendo mi primer pene” o “a punto de ser una mujercita” en las que me ponía en cuatro sobre la cama con gesto de placer con la bombacha por la mitad de los muslos y un hombre al que no se le ve la cara, posicionado detrás de mí, con el pene erecto a centímetros de mi culo, a punto de cogerme (lastima que solo fuera yo). En otras fingía cara de miedo de manera sumisa por la inminente penetración a la que me dejaba someter. Me encantaba comportarme así, dejando salir la putita que soy cuando estoy solo. Las fotos habían quedado perfectas, si alguien las viera no sospecharía que eran falsas, hasta en las que simulaba tener un pene en mi boca.
Verme así en las fotos me excitó muchísimo, esa tarde me masturbé varias veces frente a mi computadora y ahora repito la experiencia cada vez que puedo.
La idea de dejarme coger me ronda en la cabeza desde entonces y cada vez con más fuerza, hasta ahora nunca me animé a realizarla, solo me trasvisto en secreto, no me animo ni siquiera a confesárselo a mi novia, (a la que convenzo algunas veces que me penetre con sus dedos) y si así siento tanto placer, no puedo imaginarme lo que debe ser que te metan una pija, más que la sensación física, lo que ansió es el hecho de entregarme a un hombre, ponerme en bombacha y corpiño para el, ser su putita, arrodillarme y chuparle la pija, dejarme manosear y acostarme boca abajo, y mientras paro mi cola, rogarle que me coja, que me desvirgue. Cuando pienso en la sensación de sentir su glande mojado apoyado en mis nalgas, presionando en mi ano me muero de ganas de por fin animarme y me meto un dedo hasta que acabo. Imagino lo que sentiría si me dejara coger, como sería que me agarren de la cintura por atrás y me la pongan despacito. De momento es mi fantasía, tengo miedo que alguien se entere, se que mi familia y las personas que conozco lo tomarían mal, pero quizá, pronto, antes de formalizar mi relación, me saque las ganas en secreto y me ponga en bombachita para un chico que sea discreto.
Si leíste esto y tenes algo para decirme podes escribirme, la verdad es que quisiera que algún chico me dijera lo que le gustaría hacer conmigo, tal vez sea el empujoncito que necesito para animarme a probar ser una putita en la realidad.
Besos de Gabriel, o en algún momento Gabriela
Relatos porno
Esta es una historia de sexo que me paso con el hermano mayor de una compañera de colegio.
el hermano mayor tiene tres años mas que yo y esta historia paso cuando tenia 15 años.
les cuento la escena de sexo por ke lo demas es largo.
nos conociamos desde hace tiempo pero la calentura desde muy poco.los dos habiamos desidido hacerlo pero como yo tenia 15 años era chica para salir toda una noche exepto para salir a bailar. a mis viejos les dije que me quedaba en lo de mi amiga (laura) ella nos hacia el favor y el bueno nose bien lo que hizo.
nos fuimos a tomar unos tragos y despues a un telo.en el telo estabamos muy comodos, pero como ivamos a empezar a hacerlo.yo me fui a dar una ducha y el me ezperaba en la cama.termine y ahi empezamos masturbandonos yo a el y el a mi tocar su pene y ver su leche era muy muy hot, y el me mamaba las tetas tambien era exitante.
el me dice que me ponga boca arriba que agarrara su pene mientras el me tocaba la concha y lamia mis pezones me apretaba las tetas sentia mucho dolor pero me ganaba el placer a mi me fasina que me laman los pezones y me toquen las tetas, nos paramos y empezamos con el sexo oral, se la empeze a chupar a morder un poquito y el me agarraba la cabeza, nos acostamos y le pedi que me la metiera en el culo y me exitaba mucho estaba muy muy muy caliente me gustaba sentir ese pene tan grande.
me volvi boca arriba puso su pene entre mis tetas y masajeandomelas yo se la chupaba era una posicion exitante. yo agarre su pene guiandolo a mi concha para que se meta le pedi:
"- fuerza, fuerza, mas ,mas, mas,-"
y no podia para de gritar me gustaba mucho pero tenia muchisimo dolor. lo que mas me gustaba era agarrar su pene y ver su leche,
yo levante el culo y me metio un dedo lo giraba y yo no keria parar.
cuando ya teniamos que terminar el me beso pezon por pezon una 10 veces y yo le toque la punta de su pene y por supuesto lo bese.
una historia que tuve en un tren fue que estaba parada y un hombre atraz mio disimuladamente me apoyaba y para exitarme mas hize que se me habia caido un encendedor . como bajabamos en la misma parada agarre y le dije que me di cuenta lo que me habia hecho y como no habia nadie en la calle solo dos gatos locos me toco una teta y me dio un beso.
mi mail es bavilonia2003@yahoo.com.ar
Relatos porno
Hola amigos de sexy cuentos. Les cuento que soy de b*hia bl*nca. argentina. Soy profesor de Educación Física y tengo 25 años. Mido 1.84 peso 74kg. Soy de tez blanca y tengo desarrollados los muesculos de mi cuerpo ya que desde los 14 años voy al gimnasio. En estas vacaciones de verano, a mediados de febrero me llaman de una pileta para que reeemplace a un bañero ya que se iba a Madrid. Como necesitaba dinero aceptè. En la oficina del complejo donde estaba la pileta de natacion me entreviste con mi jefe y presidente del complejo. Allí me dio todas las indicaciones sobre la pileta. Le pregu´nte si cuando cerraba como a las 10 de la noche me podia quedar para practicar natacion. El acepto de buen modo y cuando me iba, entro su hijo, Adam de 12 años. Un chico de carita de nena, con voz de mujer. Era de esatuta pequeña para su edad y era muy delgado. Nos saludamos y me fui.
Como saben los que habrán leido mis relatos, me gusta vestir jean desteñidos y superapretados para resaltar mis musculos de mis peirnas y ademas el bulto ya que tengo una pija de 23cm por 6cm. Adam me enseño la pileta y de a ratos me miraba el bulto del pantalon. Cuando salimos de la oficina me puse la camisa adentro ya que siempre me la pongo afuera para tapar un poco el paquete. Pensé que solo estaba impresionado pr m is atribultos y me dedique a mirar las instalaciones.
Por la mañana, arranco con mi trabajo y Adam no se separaba de mi ni por un momento. Era un chico que no tenia amigos (fue lo que me dijo su padre cuando nos veiamos y que se habia encariñado conmigo).
Como la pileta estaba siempre con gente me ponía una maya holgada para que no se me viera tanto mi bulto pero cada vez que me daba un chapuzón Adam me miraba de reojo el bulto.
a la semana de trabajar en la pileta , El padre de Adam me dijo que si yo queria me podia quedar en un cuartito para que me queda a dormir ya que las distancias eran grandes desde mi casa a la pileta y asi pdia levantarme un poco mas tarde.
Cuando sali del trabajo, me fui al cuartitopara cambiarme. Como Adam estaba de vacaciones, el padre lo dejaba quedarse hasta mas tarde en la pileta para tenerla para el solo. Me pregunto si me podia a compañar al cuarto y le dije que si. Alli me ayudo a sacr mis copsas del bolsa para ordena rlas en una cómoda. Me iba pasando mis camisas y mis slip y cada tanto las miraba con lujuria. Le digo que me iba a poner una maya para nadar y me preguntó que tenia la uqe llevaba puesta.
le respondo que para nadar tranquilo usaba un short ajustado para que la maya no hiciera resistencia en le agua, como usaban los bañistas profesionales. Le digo que me alcance una y me trae un short blanco, parecido a un boxer pero superapretado. Me saco la remera y atino a sacrme la maya y le digo que se de vuelta. Me la pongo y nos vamos caminando a la pileta y de reojo cada vez mas evidente me miraba el paquete. Para un choco de 12 años era una fantasia hecha realida ver semejante bulto y solo para el solo. Me meto en la pileta y nado varias veces de punta a punta hasta que me canso y salgo. Adam me estaba esperando con una toalla y me la da.
Relatos porno
Nunca imaginé que mi encuentro con Mara pudiera terminar de esa manera. Embrujadas. Yo jamás había tenido un encuentro con una mujer, pero Mara era más experimentada, y había preparado las cosas para que sucedieran de esa manera. Un poco en broma, un poco en serio, me pidió que cuando fuera a su casa llevara una mini de encaje blanco, cuanto más transparente mejor. Yo me reí porque tenía un conjunto blanco que me habían regalado y que era más de lo que ella podría esperar. Jamás me lo había puesto, y ese día lo estrené.
En su coqueto departamento me recibió con un top negro con brillos y flecos, rematando en una pollerita mini semejante. Al entrar me dió un beso en la mejilla casi tocando mis labios, y esa sensación me produjo electricidad en la boca, y una vibración de placer entre las piernas. No sé por qué razón le dije "así, no". Y tomándola de la cara le estampé un brutal chupón, que ella me recibió con gusto con sus labios entreabiertos y asomando su lengua carnosa y juguetona.
-Veo que te trajiste lo que te aconsejé, Lola. -dijo, y nos sentamos en unos almohadones en el piso. Las dos nos reíamos por la situación, un poco nerviosas otro poco calientes por el beso en la puerta. No tardamos en ir al dormitorio como si siguiéramos un guión previamente escrito, y de común acuerdo. Nos sentamos sobre la cama y los besos siguieron con más intensidad. Esta vez, ella dejó al aire sus senos redondos y grandes de pezones marrones, y se los acaricié, mientras nuestras bocas se juntaban con pasión desenfrenada.
SE sabía atractiva la zorra Estando solas comprobé la tersura de sus muslos y el calor de sus caricias que me llegaban a fondo. Estuvimos como quince minutos jugando a esos juegos lésbicos, que no siempre terminan en una relación carnal. Pero Mara tenía ángel, y estaba moviéndome los cimientos de mi prejuiciosa cultura y arrojando cálidas corrientes de pasión en mi sangre ya suficientemente alterada.
Me preguntó si era mi primera vez, y le dije que sí. No voy a preguntarte si es tu primera - le dije,- porque ya veo que no lo es. Te ves muy experimentada.
Y me confesó que había debutado a los 16 con una compañera del colegio, y luego tuvo una amante madura que le enseñó todos los secretos del sexo entre mujeres.
-Quieres que te los enseñe?
No podía negarme, estaba cachonda, y hervía de curiosidad.
Me dijo que me bajara la pollera y las bragas, y me pusiera de rodillas, apoyando la cara en la cama.
Un culo monumentalEmpezó a jugar con sus labios y su lengua en mi vagina, humedeciéndome y preparando una invasión. Me relamió demostrándome las bondades de un buen sexo oral. Y me dijo que sólo otra mujer sabe dónde y cómo hacerlo, "ya que entre nosotras sabemos lo que nos gusta que nos hagan en cada centímetro de nuestra piel".
SE exhibía como una puta Yo no daba más de deseos y gemía, me mecí hacia atrás para que me enterrara la lengua a fondo. No sé de dónde lo había sacado ni cuándo, pero sentí el enorme consolador haciendo estragos entre los labios de mi concha.
Me tomó por sorpresa y me produjo arrebatos de calor en todo el cuerpo su suave pero precisa penetración. Yo vibré a cada movimiento. Estábamos como embrujadas.
-Ya está- dijo-. Ya está entrando Lola, mi amor. Te estoy haciendo mujer... de la misma manera que me lo han hecho a mí.
Diablos, pensé, si aquello era hacerse mujer, era como entrar al paraíso. Me penetró hondo, y empecé a moverme para sentir el roce de mi carne en ese suave aparato. Creo que tuve mis primeros orgasmos, primero lentos y tímidos. No dudé en darme vuelta cuando lo sacó, y empezar a lamer el dulce agujero de su vagina.
Me daba una flor de mamadaElla tenía unos gruesos labios amarronados, y se dejaba hacer en silencio. Yo se la empapé de besos y saliva, y ella dejaba cada tanto un flujo en mi boca, como un manjar. Era una diosa colosal. Y yo tenía la fortuna de tenerla entre mis brazos y poder hacerle el amor, y sentirme amada por ella.
Nadie en derredor, y en perfecto silencio, sólo sentíamos los ruidos producidos por nuestros cuerpos, mi boca hablando en lenguaje secreto con su sexo.
Ahhhhh, sí, ámame... -decía a cada lenguetazo mío, y sus piernas temblaban de placer.
Precalentando con su juguete Minutos después nos tiramos al piso, o ella me tiró, eso no lo recuerdo de tan caliente que estaba, para echarse encima y frotar su sexo sobre el mío, hamacándose suavemente, refregando nuestros duros clítoris, rozándonos los senos y besándonos salvajemente como dos perras hambrientas.
Lo que siguió fue un juego más que interesante, las dos en cuatro patas y enfrentadas por el culo, y Mara que hundió el consolador transparente en mi vagina, y luego lo enterró en la suya. Y las dos meciéndonos con ese aparato completamente dentro.
Lista para ser montada Mi sexo arrojaba líquidos continuamente mientras nos movíamos, y Mara gemía como una hembra inconsolable. Me pidió que se lo enterrara a ella sola, que se lo diera todo, y yo penetré su cálida entrada, teniendo ante mis ojos la visión de su redondo y grandioso culo.Gime mientras la culeo
Lo tenía completamente dentro y no se saciaba. Pedía que lo entrase más hondo, más hondo, y se lo sacara de golpe. Sus gritos eran tan excitantes como lo que estábamos haciendo juntas. Contagiada de su hermosa garganta, yo misma empecé a gritar cuando la veía deshacerse de excitación en cada penetración.
Culeada colosal a mi suegraY se volvió paa tumbarme en el piso, y con la mitad del enorme consolador adentro, empezó a penetrarme por adelante como si fuera un macho...
Jugamos a un hombre y una mujer, como si ella fuera el hombre y yo su hembra. Consintiendo su penetración salvaje, brutal, pero a la vez con mucha dulzura. Dulzura de mujer... porque ella sabía cómo hacerlo.
Me estaba poseyendo completamente, y no me resistía. Empecé a pedir más... y más.
Y la acción continuó con absoluta naturalidad, ella sentada y yo acostada, unidas por ese pene fabuloso, empecé a sentir el formidable arribo del orgasmo, ella moviéndo sus grandes glúteos encima mío, y el aparato clavándose en las dos, ahhhhhh... ahhhhh.
Y el orgasmo de ella, cuando pegó gritos histéricos y se tiraba de los cabellos, colorada, jadeante, envuelta en sudor. Ese instante se grabó para siempre en mi memoria. Mara al galope sobre Lola.Cerraba los ojos mientras la movia
La zorra de mi suegra se b